El dirigente del transporte pesado, Pedro Quispe, afirmó que su sector no acatará el paro del 2 de abril, ya que consideran que solo agravará la crisis económica. «Hay que sentarse a dialogar», sostuvo, destacando que el cambio en la presidencia de la ABC debe traducirse en mejoras en las carreteras, cuyo mantenimiento es deficiente. Acusó a las empresas contratadas de no contar con maquinaria adecuada, lo que prolonga las reparaciones.

Quispe rechazó las explicaciones oficiales sobre el mal estado de las vías, asegurando que «parecen bombardeadas» y que el problema es la falta de mantenimiento, no las lluvias. Criticó duramente a las autoridades locales, señalando que «nunca soluciona, nunca arreglan». Además, sostuvo que el incremento del costo de productos en más del 100% se debe a la falta de control estatal, respaldando el pedido de cambio del viceministro Silva.

El dirigente enfatizó que el paro afectaría gravemente al país y al sector del transporte, que perdería entre 200 y 300 dólares por día detenido. «Un paro no ayudará en nada, solo empeorará la crisis», afirmó. Exigió negociaciones urgentes para encontrar soluciones sin recurrir a medidas extremas que impacten en la economía nacional.