Los choferes permanecen en las filas por hasta cinco días; en Santa Cruz el transporte pesado bloquea este viernes la avenida Banzer en protesta por la escasez.

La crisis del combustible recrudeció esta semana en todo el país. En La Paz y El Alto los transportistas denuncian racionamientos, los choferes bloquean este viernes la avenida Banzer, en Santa Cruz, en protesta por la escasez. En Pando y Cochabamba se repite el mismo panorama, largas filas de motocicletas, autos y camiones que esperan durante horas, incluso días, para abastecerse de diésel y gasolina.

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En Santa Cruz. En la zona de la Radial 10, a la altura del cuarto anillo, las filas de vehículos se prolongan durante la noche, generando caos vehicular en horas pico. Aunque las estaciones aún despachan diésel y gasolina, la demanda sobrepasa con creces la oferta, y las filas no paran de crecer.

Este viernes, transportistas del sector pesado bloquean la avenida Banzer, a la altura del sexto anillo, en protesta por la escasez de diésel. Camiones de alto tonelaje se encuentran apostados en la vía como medida de presión, provocando congestionamiento vehicular en la zona.

Decenas de transportistas participan en la medida, que, según indican, se mantendrá hasta recibir una respuesta oficial. Mientras tanto, vecinos y conductores particulares se ven obligados a desviar su ruta y buscar caminos alternativos para poder circular por la ciudad.

En Cobija, la situación es particularmente crítica. Desde el surtidor El Progreso, se reportó que la fila de motocicletas se extiende por varias cuadras, mientras decenas de vehículos aguardan con paciencia para cargar diésel. “Está un poco difícil, porque perdemos tiempo. Las autoridades deberían entrar en conciencia, no somos los únicos perjudicados”, reclamó a la Red Uno un conductor que lleva horas esperando su turno.

Un chofer que esperaba en la fila de la zona Chuquiaguillo, en La Paz, expresó a Unitel: “Nos dijeron que posiblemente llegará mañana (viernes) el diésel. Yo tengo que viajar a los Yungas”.

En la ciudad de El Alto, el panorama fue similar. Varios transportistas señalaron que han tenido que dormir durante varias noches en sus motorizados con el propósito de cargar el carburante.

“Estamos hasta cuatro o cinco días aquí. No sabemos si mañana vamos a recibir diésel. Estamos durmiendo varias noches”, contó otro chofer.

Varios choferes deben permanecer en las filas hasta que la cisterna con combustible llegue al surtidor. “Dormimos hasta tres noches sin llegar a casa, todo por conseguir un poco de diésel”, dijo un transportista afectado.

En la zona sur de la ciudad paceña también se registraron largas filas de vehículos del transporte pesado. En el surtidor de la calle 0 de Obrajes, indicaron que la venta de diésel es limitada.

“En los demás surtidores no hay, y las filas están largas. Solo nos están vendiendo 500 bolivianos de diésel. Están racionando”, comentó otro conductor.

La Asociación Departamental de Propietarios de Estaciones de Servicio de Combustible (Asosur) denunció públicamente que YPFB no está entregando los volúmenes suficientes de carburantes, lo que ha generado una crisis en varios puntos del país. El comunicado de la institución advierte de una “emergencia” y pide soluciones inmediatas al Gobierno.

Mientras tanto, en Cochabamba, los testimonios reflejan la misma preocupación. “Hay que estar haciendo fila por todos los departamentos, donde uno transita. Una semana, un poco más, dependiendo de la ciudad”, lamentó un transportista que recorre diferentes rutas.

El desabastecimiento golpea a transportistas, trabajadores y familias, que sienten que su tiempo y su economía se ven seriamente afectados. La incertidumbre crece mientras los surtidores se declaran en emergencia y la ciudadanía exige respuestas urgentes.

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