Washington prioriza estabilidad inmediata en Venezuela y centra sus contactos en Delcy Rodríguez tras la captura de Nicolás Maduro

La Administración de Donald Trump decidió marginar a María Corina Machado como opción inmediata para gestionar la crisis venezolana y, en su lugar, abrir un canal de entendimiento con el Ejecutivo encabezado por Delcy Rodríguez, vicepresidenta del régimen tras la captura de Nicolás Maduro.

El secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que aunque Machado tiene un rol simbólico, no representa una opción operativa en el contexto actual. “La realidad inmediata es que la mayor parte de la oposición ya no está presente en Venezuela”, indicó, señalando que Washington se centra en decisiones de corto plazo, no en liderazgos debilitados.

Estas declaraciones se produjeron un día después de la captura de Maduro y Cilia Flores en Caracas por fuerzas estadounidenses, quienes ahora enfrentan cargos de narcoterrorismo y corrupción en Nueva York. Rubio insistió en que Delcy Rodríguez “es alguien con quien se puede trabajar”, en contraste con Maduro, a quien acusó de romper sistemáticamente acuerdos con EE. UU.

Trump ya había anticipado esta posición al afirmar que sería “muy difícil” que Machado gobernara Venezuela, alegando que “no cuenta con apoyo ni respeto dentro del país”. La estrategia estadounidense prioriza control y estabilidad, más que liderazgos opositores.

Presión, transición y control externo

Rubio advirtió que el aparato militar y policial venezolano está bajo nuevos actores, quienes deberán decidir el rumbo del país. EE. UU., dijo, orientará esa dirección, reforzando la idea de una transición tutelada, aunque recalcó que no hay tropas estadounidenses en territorio venezolano.

La presión económica continúa: Washington mantendrá el bloqueo al crudo, seguirá incautando tanqueros sancionados y atacando redes de narcotráfico en el Caribe vinculadas, según EE. UU., al antiguo régimen. “Hasta que Venezuela resuelva los problemas heredados de Maduro, la presión seguirá”, afirmó Rubio.

Petróleo e intereses

Trump anunció que empresas petroleras estadounidenses invertirán miles de millones de dólares para reconstruir la infraestructura venezolana. Rubio agregó que existe alta demanda de crudo pesado y que las refinerías del Golfo son idóneas para procesarlo, dejando fuera a Rusia y China del nuevo reparto.

Cuba, bajo observación

Sobre Cuba, aliado del chavismo, Rubio evitó dar detalles sobre próximos pasos, pero fue categórico: “No somos admiradores del régimen cubano”.

En resumen: EE. UU. descarta a Machado, no confía en Maduro, pero sí negocia con Delcy Rodríguez mientras mantiene presión, control y estrategia geopolítica. No es democracia lo que se impone; es gestión del poder sobre Venezuela.