Desde el Ministerio de Defensa se rechaza versiones de medidas represivas, denuncia desinformación y advierte sobre el crecimiento descontrolado de los cocales
El Ministerio de Defensa del Estado Plurinacional de Bolivia desmintió de manera categórica y enfática las declaraciones del expresidente y dirigente cocalero Evo Morales, quien aseguró que el Gobierno estaría preparando la declaratoria de un estado de sitio o de excepción. La cartera de Estado afirmó que no existe ni se evalúa ninguna medida de ese tipo y negó de forma tajante cualquier acción represiva.
Mediante un comunicado oficial, el Ministerio sostuvo que la línea del Gobierno es clara y pública: diálogo, respeto a la ley y preservación de la paz social. En ese marco, remarcó que Bolivia atraviesa un momento que exige orden, responsabilidad y madurez política, no alarmismo ni discursos orientados a la confrontación.
El pronunciamiento señala que las afirmaciones de Morales carecen de sustento y constituyen desinformación deliberada, destinada a generar tensión y conflicto entre organizaciones sociales, sectores laborales y la ciudadanía, afectando los esfuerzos de estabilidad y diálogo que impulsa el Ejecutivo.
Asimismo, el Ministerio de Defensa cuestionó que el exmandatario evite referirse a un problema que calificó como estructural y grave: el crecimiento indiscriminado y fuera de control de los cocales. Recordó que durante su gestión se incrementaron las hectáreas “legales” de coca sin respetar los límites establecidos, y advirtió que en la actualidad se ha impedido el ingreso de fuerzas de erradicación al Chapare, lo que —según el Gobierno— vulnera la autoridad del Estado y debilita la lucha contra el narcotráfico.
De acuerdo con proyecciones técnicas citadas en el comunicado, de mantenerse esta situación Bolivia podría superar las 40.000 hectáreas de coca y alcanzar niveles de producción cercanos a 300 toneladas de cocaína, lo que representaría una amenaza directa a la seguridad, la paz social y la imagen internacional del país.
En ese contexto, el Ministerio exhortó a Evo Morales a actuar con responsabilidad, dejar de difundir versiones falsas y no utilizar a las organizaciones sociales como instrumentos de presión política o confrontación.
Finalmente, el Gobierno nacional reafirmó su compromiso con el orden democrático, el Estado de derecho, la lucha frontal contra el narcotráfico y la preservación de la paz social, asegurando que su prioridad es el bienestar del pueblo boliviano y la estabilidad del país.

