Esa entidad departamental ganó una acción de cumplimiento en la Justicia, pero las transferencias financieras continúan paralizadas y hacen insostenible la situación.
La situación financiera en la Gobernación de Beni es crítica y su gobernador, Alejandro Unzueta, decidió iniciar una huelga de hambre en la plaza principal de Trinidad por la falta de resultados de sus gestiones ante el Gobierno central y el impago de sueldos por al menos cuatro meses y la falta de recursos para programas y proyectos regionales. Se prevé que la medida se inicie este martes.
“De 220 millones (de bolivianos presupuestados en 2025) hemos recibido aproximadamente 114 millones, lo que equivale a un 50%”, explicó respecto a las transferencias del Ejecutivo a pesar de las insistentes gestiones con autoridades del gobierno de Rodrigo Paz, como también se hizo en el gobierno del expresidente Luis Arce.
Ante la compleja situación financiera recurrieron, incluso, a la Justicia. La gobernación beniana ganó una acción de cumplimiento contra los ministerios de Economía, Planificación y Salud, pero no tuvo efecto y las transferencias permanecen paralizadas hasta el momento.
No solo no se tiene recursos para cancelar sueldos a los funcionarios, incluido el gobernador, sino que tampoco desembolsaron el bono de Vacunación para los trabajadores de salud.
«A pie de lucha»
“Es mucho lo que extorsionan financieramente con la no transferencia de recursos. Estamos aquí a pie de lucha y queremos decirles que, como gobernación del departamento del Beni, junto a todos nuestros secretarios y directores, vamos a tomar ya acciones de hecho, un poco más duras, porque nos hemos cansado de enviar multitud de cartas”, advirtió.
Una de las primeras medidas será la huelga de hambre. Unzueta decidió iniciar este martes una huelga de hambre, de ser necesario solo, en la plaza principal de Trinidad, para presionar al Gobierno de Paz a transferir los recursos del departamento.
////VISION 360////

