El ingeniero mecánico Jaime Sánchez cuestionó que, hasta ahora, nadie haya planteado la realización de un análisis serio de la calidad de los combustibles y la verificación de si contienen residuos químicos o agentes que perturben y provoquen daños a los motores de vehículos y maquinarias.
Mientras no haya un estudio serio de la composición de la gasolina, cuya mala calidad fue denunciada por choferes del país y otros sectores, es difícil establecer los daños que fueron provocados a los vehículos, consideró Jaime Sánchez, ingeniero mecánico, especialista en administración industrial, gestión operativa de producción, mantenimiento y calidad.
El gobierno reconoció hoy que se identificaron casos específicos de gasolina residual localizada en algunos tanques, con parámetros de calidad inferiores, correspondientes a adquisiciones anteriores, además de concentraciones superiores de gomas y manganeso.
En un comunicado de prensa, el Ministerio de Hidrocarburos y Energía, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) sostienen que, ante las preocupaciones manifestadas por la población respecto a la calidad de la gasolina importada, se activó un análisis técnico exhaustivo.
Sistemas de control de YPFB y cadena de custodia de la ANH no funcionaron
Consultado por Visión 360, Sánchez consideró, en principio, que la situación que enfrenta el país por este caso es muy difícil, porque hay muchas variables en este problema, debido a que el sistema de control de calidad de YPFB no ha funcionado.
Tampoco se ha vigilado la cadena de custodia de la logística, que debía haber hecho la ANH, y finalmente se ha llegado a esto porque “no deberían haber siquiera mencionado que ha habido combustible de la anterior gestión sin haber realizado una revisión previa”, cuestionó.
Es bien complicado el tema: «Yo, siendo gobierno, me quedaría callado hasta tener una explicación más consistente, menos contradictoria, porque ayer dijeron una cosa y hoy dicen otra diferente», sostuvo.
Es difícil definir qué es lo que causa el problema de contaminación
Consultado sobre los daños que podría causar este combustible de mala calidad, que según el gobierno contiene goma y manganeso, el experto manifestó que hay varias posibilidades; por ejemplo, “si tenía contaminación física”, es decir basura, “provoca daños como el taponamiento del circuito de combustible, hasta llegar al motor mismo, si es que se vencieron los filtros que deberían estar en buen estado”.
Explicó que, si la gasolina tenía una «contaminación química», es más delicado, porque «la contaminación química pasa a través de cualquier filtro y no solamente pasa, sino que lo daña, dependiendo del tipo de químico».
Por esos factores, es bien difícil decir exactamente qué es lo que está causando el problema si no se tiene un estudio real, por lo que criticó que hasta el momento nadie haya planteado realizar un análisis serio de la calidad de los combustibles.
“Hasta ahora creo que nadie se ha molestado en hacer una solicitud de un análisis serio de la calidad de los combustibles y ver su composición, cómo está, si tienen residuos químicos de agentes que perturban la calidad, tiene que ser detectados y, entretanto, Yacimientos debería dejar de vender gasolina, pero eso sería poner una bomba al país”, advirtió.
Sostuvo que el Gobierno tiene nomás que afrontar la responsabilidad, aunque recomendó que se debe “cuantificar a cuántos vehículos pudo haber llegado eso, deberían estar identificados los lugares donde se entregó esa gasolina, porque no es que de un tanque han distribuido a todo el país; es imposible”.
Goma y manganeso
Consultado sobre la versión del Ministerio de Hidrocarburos, YPFB y la ANH, que en un comunicado reconocieron «concentraciones superiores de gomas y manganeso» en la gasolina denunciada como de mala calidad por sectores de la población, Sánchez consideró que todo depende de la formulación original de los combustibles.
«Todos los combustibles, todos los hidrocarburos siempre traen un contenido de gomas; algunos tienen aditivos de manganeso, otros tienen un poco de plomo, incluso, aunque ahora está prohibido», sostuvo.
Observó que en el país hay una forma de controlar la calidad versus lo que debería ser, por lo que, desde su punto de vista, “ellos deben tener las especificaciones técnicas de lo que han entregado, de lo que ellos han calificado como gasolina; ellos tienen su hoja de especificaciones y, en función de esas especificaciones técnicas, deberían establecer si había contaminación”.
Recomendó que los funcionarios de gobierno tienen que llevar este combustible a un laboratorio, para que se confronten los resultados con estos cuadros y, si hay algún agente externo o extraño, tiene que ser reportado para ver la magnitud del daño.
El tema es delicado; el daño que podría ser provocado depende de las concentraciones y las cantidades. “No es tan simple como decir esto hace daño; no se puede decir eso”, dijo.
Sánchez consideró que no es necesario que el Gobierno recurra a laboratorios extranjeros para realizar esos estudios, porque se pueden hacer en la Universidad Mayor de San Andrés.
“Simplemente que se recurra a los laboratorios de la UMSA, que es donde hay equipamientos suficientes para determinar este tipo de componentes, de contaminaciones, de calidades, porque eso de estar acudiendo a laboratorios del exterior es un ardid nomás; porque si vamos a tener que acudir a laboratorios del exterior, entonces hay que cerrar las universidades”, afirmó.
Sostuvo que, en caso de que los estudios se realicen en la UMSA, se garantizará la transparencia y se dará certidumbre a la población boliviana sobre el tipo de combustible que se expende en el país, porque así se tiene que hacer.
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