
En medio de denuncias de daños en los motores de los vehículos y un día después de que el Gobierno admitiera deficiencias en la calidad de la gasolina distribuida, surgieron las primeras protestas callejeras de los choferes.
Desde tempranas horas de este miércoles, algunos choferes de Oruro se constituyeron en puertas de la planta de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) de esa ciudad e incluso intentaron ingresar hasta dicho predio, por lo que fueron gasificados.
Según reportes de medios locales, los tres operadores del servicio urbano tomaron esta medida de presión y exigieron soluciones con la advertencia de continuar con sus protestas. En imágenes difundidas de lo sucedido también se observa vehículos estacionados que bloquean vías adyacentes.
En la ciudad de La Paz también ocurrió otra movilización de los choferes, pero en inmediaciones de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), donde exigieron resarcimiento por los vehículos afectados.
La dirigencia de los manifestantes aseguró que más de 300 de sus afiliados se encuentran afectados y que mantendrán las protestas hasta conseguir el resarcimiento.
Pronunciamiento de YPFB
Mediante un comunicado, la estatal YPFB informó que, desde el momento en que tomó conocimiento de estas denuncias, se activó “de inmediato un análisis técnico exhaustivo en toda la cadena de suministro desde las plantas de origen en Chile, Argentina y Paraguay, hasta la recepción, almacenamiento, transporte, refinación, distribución y surtidores”.
Aseguró que los resultados de los análisis permitieron confirmar que la gasolina importada y de producción nacional cumple “estrictamente las especificaciones técnicas requeridas como gasolina base (RON entre 78 y 84) apta para la incorporación de etanol, que eleva el octanaje a rangos superiores a 85, conforme a la normativa vigente”.
“Sin embargo, de manera muy puntual, a través de todos estos muestreos, se identificaron casos específicos de gasolina residual localizada en algunos tanques con parámetros inferiores, correspondientes a adquisiciones anteriores, además de concentraciones superiores de gomas y manganeso”, señala el reporte.
Pero la estatal petrolera también aseguró que “ya se iniciaron todas las medidas de control y prevención, confirmando que a partir de la fecha no circulará gasolina desestabilizada en los diferentes puntos”.
Señaló que la población boliviana puede consumir “con total confianza y tranquilidad” el combustible disponible en todo el territorio nacional.
EL DEBER






