La medida busca asegurar el abastecimiento interno en medio de la emergencia energética y establece que no habrá subvención estatal.

El presidente Rodrigo Paz Pereira promulgó el Decreto Supremo N° 5548, que autoriza de forma excepcional a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y a las refinerías del país la importación de petróleo, con el objetivo de garantizar el suministro continuo de combustibles en el mercado interno. La disposición se adopta en el marco de la emergencia energética y social, declarada para enfrentar problemas de abastecimiento.

Uno de los puntos centrales del decreto es que estas operaciones no estarán sujetas a subvención, lo que significa que el petróleo importado y sus derivados serán comercializados sin apoyo económico del Estado. Además, el Gobierno fijó una alícuota de 0,00 bolivianos por litro en el Impuesto Especial a los Hidrocarburos y sus Derivados (IEHD) como medida temporal para facilitar la importación. Este beneficio tendrá una vigencia de un año desde la publicación de la norma.

La normativa también establece que las refinerías deberán garantizar la calidad del petróleo importado, cumpliendo con los parámetros técnicos oficiales. Asimismo, las autoridades tendrán un plazo de 15 días hábiles para aprobar la reglamentación que permita la aplicación del decreto.

Los volúmenes de importación serán definidos según la capacidad de procesamiento de las refinerías, y los productos obtenidos deberán ser comercializados a YPFB o distribuidores autorizados, con el fin de asegurar que los combustibles lleguen a los surtidores y se mantenga el abastecimiento en todo el país.