El encuentro buscará fortalecer la cooperación regional en seguridad, migración y lucha contra el crimen organizado, con la participación de mandatarios aliados de Washington.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, encabezará este sábado en Miami una cumbre con líderes de 12 países de América Latina denominada “Escudo de las Américas”, un encuentro que busca reforzar la cooperación regional en seguridad, migración y combate al crimen organizado.

Según informó la Casa Blanca, participarán los presidentes de Argentina, Bolivia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Honduras, Panamá, Paraguay y Trinidad y Tobago. También se espera la presencia del presidente electo de Chile, José Antonio Kast, quien asumirá el cargo el 11 de marzo.La

La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, explicó que el objetivo de la cita es “promover la libertad, la seguridad y la prosperidad en la región” y consolidar una coalición de países que cooperen frente a amenazas como la migración ilegal, el narcotráfico y el crimen transnacional.Alianza

Alianza política regional

Entre los líderes invitados figuran el argentino Javier Milei, el boliviano Rodrigo Paz Pereira, el ecuatoriano Daniel Noboa, el salvadoreño Nayib Bukele, el hondureño Nasry Asfura y el paraguayo Santiago Peña, entre otros mandatarios considerados aliadosideológicos de Washington.

La reunión forma parte de la estrategia de seguridad hemisférica de la administración Trump, que busca fortalecer el liderazgo de Estados Unidos en el continente y frenar amenazas vinculadas al narcotráfico, el terrorismo y la migración irregular.

Contexto geopolítico

La cumbre se realizará en medio de un escenario internacional tenso, marcado por conflictos en Medio Oriente y por recientes acciones de Washington en la región, como la operación militar que terminó con la captura del líder venezolano Nicolás Maduro y el endurecimiento de sanciones contra Cuba.

En este contexto, el encuentro en Miami busca consolidar un bloque regional alineado con la política exterior de Estados Unidos y reforzar la cooperación estratégica entre gobiernos afines del continente.