El informe señala que el crecimiento de la burocracia estatal, las empresas públicas deficitarias y el aumento del endeudamiento presionan las finanzas del país en un contexto de caída de ingresos.
La Fundación Jubileo advirtió que el crecimiento desmedido del gasto público, la expansión de la burocracia estatal y el funcionamiento de empresas públicas deficitarias figuran entre las principales causas de la actual crisis económica que enfrenta Bolivia, en un contexto marcado por la disminución de ingresos fiscales.
Según el análisis de la institución, desde 2014 el país registra un déficit fiscal creciente —es decir, mayores gastos que ingresos— situación que ha provocado un incremento sostenido del endeudamiento interno y externo del Estado.
Déficit fiscal y aumento de la deuda
El informe señala que el aumento del gasto público continuó incluso después del periodo de bonanza económica, generando un desequilibrio en las finanzas estatales que obligó al Gobierno a recurrir a mayor endeudamiento y financiamiento interno.
En ese marco, se advierte que el crecimiento acelerado de la deuda interna del Gobierno Central, especialmente con el Banco Central de Bolivia, junto con la emisión monetaria para cubrir el déficit fiscal, se ha convertido en uno de los factores que presionan el aumento de la inflación.
Peso de la burocracia y empresas públicas
El documento identifica que una gran parte del gasto corriente del Estado está destinada a sostener el aparato administrativo, principalmente sueldos y funcionamiento de una amplia estructura burocrática.
A ello se suma la existencia de numerosas empresas públicas que, en su mayoría, operan con pérdidas y representan una carga significativa para el presupuesto estatal.
En contraste, el informe destaca que desde 2017 la inversión pública ha mostrado una tendencia a la baja, lo que refleja un cambio en la estructura del gasto hacia el financiamiento del funcionamiento del Estado.
Desafío para el Gobierno
La Fundación Jubileo señala que el actual Gobierno asumió el compromiso de reducir el déficit fiscal, limitar el gasto corriente, disminuir el tamaño del aparato estatal y evaluar la continuidad de las empresas públicas.
Sin embargo, el análisis advierte que estas medidas aún no se han concretado, por lo que persiste el desafío de aplicar ajustes que permitan estabilizar las finanzas públicas y evitar que la crisis económica se profundice en los próximos años.
La institución también recordó que el Ejecutivo anunció una reformulación del Presupuesto General del Estado 2026 basada en criterios de austeridad, eficiencia y transparencia para adecuarlo a la actual realidad económica del país.


