El operativo comenzó en Chimoré con apoyo de la Unión Europea y la Unodc; autoridades buscan frenar el crecimiento de cultivos que superarían ampliamente el límite legal de 22.000 hectáreas.

El Gobierno inició este miércoles el proceso de erradicación de cultivos de coca excedentaria en el trópico de Cochabamba, en un operativo que busca reducir la expansión de plantaciones ilegales que, según estimaciones, podrían acercarse a las 40.000 hectáreas en todo el país, muy por encima del límite legal establecido por la Ley 906.

Las tareas comenzaron en la comunidad Mariposas, en el municipio de Chimoré, donde agentes antidrogas, militares y autoridades nacionales erradicaron alrededor de 1.600 metros cuadrados de coca que se encontraban fuera de las zonas autorizadas.El

El viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, afirmó que el objetivo de la intervención es restablecer el equilibrio entre la producción legal de la hoja de coca y los cultivos que terminan vinculados al narcotráfico.

“Busquemos el equilibrio que debemos tener los bolivianos en el control de la hoja de coca para que la legal persista y la ilegal sea destruida”, señaló la autoridad tras el operativo.

Justiniano destacó que el ingreso de las fuerzas de lucha contra el narcotráfico al Chapare marca un hecho inédito en los últimos años, debido a las restricciones históricas para el acceso de instituciones estatales a esa región.

El programa de erradicación cuenta con financiamiento de la Unión Europea y apoyo técnico de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc). Además, incorpora el uso de drones y sistemas de trazabilidad para mejorar el control de los cultivos y garantizar transparencia en el proceso.

De acuerdo con la normativa vigente, en el trópico de Cochabamba están autorizadas 7.700 hectáreas de coca. Sin embargo, estimaciones preliminares indican que la superficie cultivada podría alcanzar cerca de 15.000 hectáreas, casi el doble de lo permitido.

La Ley 906, que sustituyó a la antigua Ley 1008, fija un máximo de 22.000 hectáreas de cultivos legales en todo el país, aunque expertos consideran que esa cifra está sobredimensionada. Algunos estudios señalan que alrededor de 6.000 hectáreas serían suficientes para cubrir la demanda tradicional.

Según datos presentados por la Unodc con base en información de 2023, los cultivos de coca ya superaban las 30.000 hectáreas, lo que confirma un crecimiento sostenido por encima del límite legal.

En este contexto, el Gobierno se ha fijado como meta erradicar o racionalizar alrededor de 10.000 hectáreas durante esta gestión. El año pasado se eliminaron apenas 2.700 hectáreas, una cifra considerada insuficiente frente al aumento de los cultivos excedentarios.

El inicio del operativo se produce en medio de tensiones con organizaciones cocaleras del Chapare. Dirigentes de las Seis Federaciones movilizaron a cerca de 20.000 productores e instalaron vigilias en al menos 24 puntos de la carretera que conecta Cochabamba con Santa Cruz, desde Locotal hasta Bulo Bulo.

Los dirigentes afirmaron que las vigilias son preventivas y se realizan sin bloquear el tránsito, mientras el Gobierno aseguró que se logró un acuerdo con las federaciones para avanzar con el proceso de racionalización de cultivos.

Las autoridades esperan que esta nueva etapa de erradicación permita reforzar el control estatal sobre la producción de coca y reducir la expansión de plantaciones ilegales vinculadas al narcotráfico.