Choferes de cisterna reportan mayor movimiento de camiones desde la medianoche, mientras estaciones de servicio en Santa Cruz y La Paz aún enfrentan escasez de gasolina.

Choferes de camiones cisterna reportaron un incremento en el despacho de combustibles desde la medianoche en la refinería de Palmasola, en Santa Cruz; sin embargo, la situación en los surtidores continúa siendo crítica, con largas filas de vehículos y estaciones de servicio que todavía no reciben carburante.

De acuerdo con los propios conductores de cisternas, en las últimas horas se ha observado un mayor ingreso y salida de camiones en la refinería de Palmasola, tanto para la descarga de combustible como para la carga de gasolina aditivada destinada al abastecimiento de estaciones de servicio.

Pese a este incremento en la actividad logística, la situación en los surtidores de Santa Cruz y La Paz sigue sin normalizarse. En varios puntos de ambas ciudades se registran largas filas de vehículos, donde los conductores deben esperar hasta media hora para cargar combustible.

En otras estaciones de servicio, los usuarios reportan que no hay gasolina disponible y se colocan conos en los accesos para advertir a los conductores sobre la falta de carburante.

La gerente de la Asociación de Surtidores, Susy Dorado, informó que cerca del 90% de las estaciones de servicio en Santa Cruz no había recibido combustible hasta la noche del jueves, lo que explica las persistentes filas en distintos sectores de la ciudad.Por

Por su parte, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) había anunciado que desde la madrugada del jueves se despachan alrededor de dos millones de litros de gasolina aditivada para abastecer a la capital cruceña.

Sin embargo, distintos sectores del transporte y la población en general continúan exigiendo soluciones estructurales al problema de abastecimiento, además de mejoras en la calidad del combustible distribuido en el país.