La organización sindical cuestiona el silencio del Ministerio de Trabajo y advierte vulneración de la estabilidad laboral garantizada en la Constitución.
La Central Obrera Boliviana (COB) denunció este jueves una supuesta “masacre blanca” en Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) tras la desvinculación de 410 funcionarios en medio de las investigaciones internas por la mala calidad del combustible distribuido en el país.
Mediante un pronunciamiento público, la organización matriz de los trabajadores expresó su “más enérgico rechazo” a lo que calificó como un retiro arbitrario de personal en la empresa estatal, señalando que la medida no solo afecta a los trabajadores, sino también a la estabilidad laboral en empresas estratégicas del Estado.
“Expresamos nuestro más enérgico rechazo al retiro arbitrario de más de 410 compañeros, una medida que no solo desestabiliza hogares, sino que hiere de muerte la seguridad jurídica laboral en nuestras empresas estratégicas”, señala parte del documento difundido por la COB.
Asimismo, la entidad sindical cuestionó el “silencio e inacción” del Ministerio de Trabajo de Bolivia, al considerar que no se ha pronunciado frente a lo que interpreta como una vulneración de derechos laborales.
La COB recordó además que el artículo 49 de la Constitución Política del Estado de Bolivia establece la protección de la estabilidad laboral, por lo que sostuvo que ningún trabajador puede ser desvinculado sin una causa legalmente justificada.
Finalmente, la organización declaró al sector en estado de alerta y advirtió que sus instancias orgánicas evaluarán las medidas que asumirán en defensa de los trabajadores afectados.


