Tras los bloqueos registrados en el puente de Yapacaní durante el inicio de esta semana, el Viceministerio de Desarrollo Agropecuario confirmó este 11 de marzo de 2026 que el Gobierno prevé abrogar el Decreto Supremo 5547 incluso antes del plazo acordado con los sectores movilizados. El viceministro Karel Rivero calificó la medida como un «formalismo» necesario para avanzar en las negociaciones y atender el descontento de los productores del norte cruceño, quienes consideran que la norma representaba una amenaza directa a la estabilidad del mercado interno.
El conflicto escaló debido a que el DS 5547 establecía un arancel cero para la importación de granos de soya, medida que la Federación de Interculturales de Yapacaní denunció como una «competencia desleal». Según los productores, permitir la entrada de grano extranjero sin aranceles desincentiva la producción local y desplaza al pequeño productor boliviano. El acuerdo para levantar las medidas de presión se firmó el pasado martes 10 de marzo, bajo el compromiso estatal de revisar la normativa para priorizar la producción nacional frente a las importaciones.
Pese a que el Gobierno inicialmente justificó el decreto como una medida de auxilio ante los factores climatológicos que afectaron las cosechas, la presión social obligó a un cambio de rumbo. El viceministro Rivero aseguró que, aunque el objetivo era garantizar la soberanía alimentaria, el Estado ha demostrado capacidad de autocrítica para modificar políticas que generen discrepancias profundas. Con esta decisión, se busca normalizar el tránsito en las carreteras estratégicas de Santa Cruz y dar certidumbre a los agricultores sobre el valor de su producción en la presente campaña.


