Cinco postulantes con fuerte trayectoria política protagonizaron el bloque más esperado del primer debate simultáneo organizado por el TSE.

El Tribunal Supremo Electoral de Bolivia (TSE) puso en escena la primera experiencia de debates simultáneos para una elección subnacional, una iniciativa que continuará el sábado en El Alto y el domingo en las nueve capitales del país con candidatos a sus respectivos municipios.

El segundo bloque del debate por la Gobernación de Santa Cruz de la Sierra reunió a cinco figuras con amplio recorrido político y protagonismo regional. Antes de comenzar, el segmento ya circulaba con un rótulo que resumía la expectativa: el “grupo de la muerte”.

En ese espacio coincidieron Branko Marinkovic, Juan Pablo Velasco, Luis Fernando Camacho, Otto Ritter y Guido Nayar, cinco candidatos conocidos por su presencia en la política regional, con trayectorias vinculadas al poder, la confrontación o el protagonismo público.

La expectativa era un fuerte contraste de propuestas. Sin embargo, durante buena parte del debate emergieron planteamientos similares en áreas como salud, autonomía, infraestructura y producción, combinados con alusiones personales, reproches cruzados y pases de factura que por momentos desplazaron el fondo programático.

El ambiente dejó claro que los postulantes no eran desconocidos entre sí y que muchos de los intercambios estaban marcados por historias políticas previas.

Marinkovic abrió su intervención con un discurso centrado en salud, producción y autonomía. Entre sus propuestas mencionó la construcción de un hospital oncológico, el fortalecimiento de hospitales de tercer nivel, la digitalización de fichas médicas y la reactivación de las provincias mediante proyectos de agua, electricidad y caminos.

También planteó impulsar al pequeño productor con procesos de titulación individual y apostar por el hub logístico de Aeropuerto Internacional Viru Viru como motor de empleo y desarrollo, sin generar costos para el gobierno departamental. En su exposición insistió en la necesidad de consolidar una autonomía efectiva para el departamento.

No obstante, el debate pronto derivó hacia cuestionamientos políticos. Velasco lo interpeló sobre decretos vinculados a importaciones y exportaciones, mientras que Nayar recordó la gestión de los demócratas en la Gobernación y cuestionó los resultados obtenidos en ese periodo.

Ritter, en contraste, planteó una consulta más conciliadora relacionada con cómo la Gobernación podría acompañar el trabajo legislativo de Marinkovic como senador, un momento que reforzó la percepción de afinidad entre algunos postulantes.

Por su parte, Velasco intentó posicionar un discurso orientado al futuro, centrado en la tecnología y la renovación generacional. Entre sus planteamientos destacó la creación de hospitales especializados, el fortalecimiento de la atención en salud mental, la descentralización de servicios y la formación tecnológica para jóvenes.

El candidato también aseguró que la combinación de educación, innovación e inversión permitiría sacar a cientos de miles de personas de la pobreza y transformar la economía regional.