El canje voluntario de billetes de la serie B por la serie A inició con normalidad en entidades financieras, aunque en mercados y comercios continúan las dudas y el rechazo a estas piezas, pese a su validez parcial.

La medida fue habilitada por el Banco Central de Bolivia (BCB), que dispuso el cambio de billetes tras las complicaciones generadas por el Hércules C-130 ocurrido el 27 de febrero en el aeropuerto de El Alto.

Durante la primera jornada, no se registraron filas en bancos y el proceso se desarrolló con relativa normalidad. Sin embargo, en algunos casos las entidades limitaron el canje a sus propios clientes o reportaron baja disponibilidad de billetes de la serie A.

En mercados y comercios, la situación es distinta. Las vendedoras aseguran que reciben los billetes de la serie B para no perder ventas, pero enfrentan dificultades al momento de dar cambio, ya que muchos clientes se niegan a aceptarlos.

También señalaron que proveedores de productos como bebidas y alimentos rechazan estos billetes, argumentando falta de tiempo para verificar su validez, lo que complica aún más su circulación.

Aunque el BCB estableció que el canje puede realizarse en cualquier entidad financiera, muchas comerciantes indican que no acuden a los bancos porque implicaría dejar sus puestos y perder ingresos.

Ante este escenario, varias personas comenzaron a optar por pagos mediante QR para evitar conflictos, aunque este método aún no es utilizado por toda la población, especialmente por adultos mayores que prefieren el efectivo.

Según el ente emisor, el canje alcanza a 17,1 millones de billetes, equivalentes al 1,4% del total de la serie B, mientras que el resto mantiene plena validez.

Pese a ello, el temor a recibir billetes invalidados continúa afectando su aceptación en el comercio, por lo que las autoridades esperan que el proceso de canje ayude a restablecer la confianza en el uso del efectivo.