El presidente de Chile, José Antonio Kast, presentó el plan “Escudo Fronterizo”, una estrategia integral que combina barreras físicas, control militar y tecnología para combatir la migración ilegal, el narcotráfico y el crimen organizado.
El anuncio fue realizado en la región de Arica y Parinacota, donde el mandatario detalló que el plan contempla la construcción de hasta 30.000 metros de zanjas en la frontera norte, además de la instalación de puestos de observación con presencia de efectivos militares.
Kast explicó que el sistema no se limita a una barrera física, sino que incluye vigilancia permanente, control territorial y el uso de tecnología para detectar movimientos en pasos no autorizados. “No es solo una zanja, es un sistema integral”, enfatizó.
El ministro de Defensa, Fernando Barros, indicó que inicialmente se tenía prevista una zanja de 3.000 metros, pero el proyecto fue ampliado a 30.000 metros para reforzar el control en zonas críticas.
Asimismo, el Gobierno anunció que enviará al Parlamento proyectos de ley para sancionar a quienes trasladen migrantes irregulares y fortalecer los mecanismos de expulsión de personas que ingresen ilegalmente al país.
El plan también contempla el despliegue del Ejército en regiones del norte como Tarapacá y Antofagasta, además de un trabajo coordinado con otros países para enfrentar el crimen transnacional.
Kast aseguró que estas medidas buscan recuperar la soberanía fronteriza y frenar el ingreso irregular de personas, que en los últimos años según dijo superó las 180.000 entradas ilegales.
El mandatario destacó que el uso de maquinaria pesada, como retroexcavadoras, forma parte del inicio de este sistema, que ya comenzó a ejecutarse en zonas limítrofes con Bolivia y Perú.
El “Escudo Fronterizo” se implementará por etapas y combinará control humano, tecnológico y físico, en un intento del Gobierno chileno por reducir los flujos migratorios irregulares y reforzar la seguridad en sus fronteras.


