Choferes denuncian demoras de hasta ocho horas tras el deslizamiento en la ruta Cochabamba – Santa Cruz.

La circulación vehicular fue restablecida en la zona de El Sillar, en la carretera nueva entre Cochabamba y Santa Cruz, tras el deslizamiento de tierra registrado el martes; sin embargo, conductores reportan congestionamiento y serias deficiencias en el estado de la vía.

El derrumbe ocurrió en horas de la madrugada en el sector de Siete Curvas, donde la caída de mazamorra dejó a varios vehículos atrapados y obligó a la suspensión temporal del tránsito.

La Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) desplegó maquinaria pesada para retirar lodo, piedras, árboles y otros materiales que obstruían la plataforma, logrando habilitar nuevamente esta importante ruta interdepartamental.

Pese a la reapertura, choferes que transitan hacia el trópico cochabambino aseguran que las condiciones de la carretera siguen siendo deficientes, lo que provoca retrasos significativos en los viajes.

“El estado es muy pésimo, no hay mantenimiento desde hace tiempo y con las lluvias la situación empeora”, señaló uno de los conductores.

Según los transportistas, el congestionamiento generado tras el deslizamiento ha duplicado los tiempos de traslado. “Un viaje que normalmente dura entre tres y tres horas y media ahora está tomando hasta ocho horas”, reclamaron.

A pesar de estas dificultades, la salida de buses desde Cochabamba hacia el oriente del país se mantiene con normalidad, aunque bajo la instrucción de circular con extrema precaución.

El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) mantiene alertas roja y naranja por lluvias intensas y posibles desbordes de ríos en varias regiones del país, lo que incrementa el riesgo de nuevos deslizamientos en esta y otras rutas.