La norma responde a un reclamo histórico del sector ganadero y busca frenar el robo de animales en el país.

El Senado aprobó una nueva ley que endurece las sanciones por el delito de abigeato, estableciendo penas de hasta ocho años de prisión en casos agravados, en respuesta a una demanda histórica del sector ganadero.

La normativa eleva las penas actuales y establece un rango de entre cuatro y ocho años de privación de libertad cuando el delito involucre circunstancias agravantes, como el robo de varios animales, la participación de grupos organizados o el uso de violencia.

La senadora Marcela Guerrero destacó que la ley busca proteger a las familias dedicadas a la actividad ganadera, afectadas durante años por este ilícito. “El abigeato debe dejar de golpear a todas las familias que se dedican a esta actividad”, afirmó.

El texto también contempla sanciones más severas cuando el delito afecte ganado de alto valor genético, exista relación laboral con la víctima, se aprovechen situaciones de desastre o se utilicen armas.

El endurecimiento de las penas responde a denuncias constantes del sector productivo, que reporta pérdidas millonarias por el robo y faenado ilegal de animales en distintas regiones del país.

Según datos del sector ganadero, muchas víctimas no formalizan sus denuncias debido a los costos y la complejidad de los procesos judiciales, lo que ha dificultado combatir este delito de manera efectiva.

Con esta ley, se busca fortalecer el marco legal vigente, que actualmente establece penas de uno a cinco años, incorporando nuevos criterios para sancionar con mayor rigor a los responsables y brindar mayor protección a los productores.