El CDC mantiene vigilancia sobre el linaje identificado en 25 estados, aunque su circulación sigue siendo baja y sin impacto significativo en la gravedad de la enfermedad.

Una nueva variante del virus causante del COVID-19, denominada BA.3.2, fue detectada en Estados Unidos durante el primer trimestre de 2026, según informó el Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. El organismo señala que, aunque presenta múltiples mutaciones que podrían favorecer el escape inmunológico, su circulación actual es baja y no se han registrado cambios en la gravedad de los casos.

El informe del CDC, actualizado al 19 y 25 de marzo, detalla que la variante BA.3.2 fue identificada en muestras clínicas, de viajeros internacionales y, principalmente, en aguas residuales de 25 estados del país. En total, se detectaron más de 140 muestras positivas entre septiembre de 2025 y marzo de 2026.

El hallazgo se produjo en el marco del programa de vigilancia genómica Traveler-Based Genomic Surveillance, que permite monitorear la aparición de nuevos linajes a través del análisis de pasajeros internacionales y entornos ambientales. Este sistema ha sido clave para anticipar la circulación de variantes antes de su propagación a gran escala.

BA.3.2 presenta entre 70 y 75 mutaciones en la proteína spike del virus, una cifra superior a la de otros linajes recientes. Según el CDC, estas características podrían reducir parcialmente la protección generada por vacunas o infecciones previas, lo que ha motivado el refuerzo de la vigilancia epidemiológica.

A pesar de ello, las autoridades sanitarias subrayan que no existen evidencias de que esta variante provoque cuadros más graves ni un aumento en la transmisión. Las hospitalizaciones por COVID-19 en Estados Unidos se mantienen en niveles bajos y no se han reportado brotes asociados específicamente a este linaje.

El primer caso de BA.3.2 en territorio estadounidense fue identificado en junio de 2025 en un viajero procedente de Países Bajos. Desde entonces, la variante también ha sido confirmada en al menos 23 países, con antecedentes de circulación en Europa y África desde finales de 2024.

El CDC advierte que la capacidad de detección puede variar entre regiones debido a diferencias en la secuenciación genómica, por lo que la circulación real de la variante podría estar subestimada. En ese contexto, insiste en la importancia de mantener los sistemas de monitoreo activos y coordinados a nivel internacional.

En cuanto a las medidas de prevención, no se han emitido nuevas disposiciones. Las recomendaciones vigentes incluyen el uso de mascarillas en espacios cerrados, la ventilación de ambientes, la vacunación y la consulta médica ante síntomas compatibles con COVID-19.