Mineros, fabriles, maestros y campesinos se movilizan en La Paz para entregar su pliego petitorio 2026 en medio de inflación y malestar social.
La Central Obrera Boliviana convocó a una marcha nacional este martes en La Paz para entregar su pliego petitorio al Gobierno de Rodrigo Paz, en un contexto marcado por el alza del costo de vida y conflictos por combustibles.
La movilización partirá a las 09.00 desde la Cervecería Nacional y contará con la participación de distintos sectores afiliados a la Central Obrera Boliviana, entre ellos mineros, fabriles, maestros y organizaciones campesinas, que buscan presionar al Ejecutivo para atender sus demandas laborales y económicas.
El secretario ejecutivo del ente matriz, Mario Argollo, informó que el eje central del pliego petitorio es la reposición salarial frente a la pérdida del poder adquisitivo, en un escenario de incremento de precios en la canasta familiar.
“El Gobierno tiene la obligación de atender el pliego, no es un favor”, afirmó el dirigente, recordando que la normativa vigente establece un plazo de diez días para iniciar el diálogo tras la entrega formal del documento.
La protesta también refleja el descontento de los trabajadores por recientes declaraciones del presidente Rodrigo Paz, quien habría cuestionado el mecanismo de los pliegos petitorios, generando fricciones con el movimiento sindical.
Además del tema salarial, el documento incluye demandas relacionadas con la estabilidad laboral, el respeto a los derechos adquiridos y el rechazo a proyectos normativos considerados lesivos, como modificaciones a la Ley General del Trabajo y propuestas vinculadas a restricciones de protestas sociales.
El conflicto por la gasolina de mala calidad también forma parte del reclamo. La dirigencia sindical cuestionó la falta de sanciones a los responsables y exigió compensaciones por los daños económicos ocasionados.
Organizaciones como la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia y la Confederación de Trabajadores Fabriles confirmaron su participación, instruyendo asistencia obligatoria a sus afiliados, en lo que se perfila como una de las movilizaciones más importantes del año.
En paralelo, sectores como el magisterio urbano advirtieron que la crisis económica está afectando el empleo y exigieron políticas concretas para la generación de fuentes laborales, así como mejoras en el sistema de jubilación y en la atención de salud.
La marcha se desarrollará en un clima de creciente tensión social, donde los trabajadores buscan posicionar sus demandas frente a un Gobierno que enfrenta múltiples frentes de conflicto económico y político.


