Una investigación periodística internacional señala que un equipo de especialistas vinculados a Rusia habría operado en La Paz para respaldar políticamente al gobierno de Luis Arce tras la asonada militar del 26 de junio de 2024.
El reportaje, elaborado por la periodista Diana Cariboni para la organización openDemocracy, sostiene que un grupo de siete especialistas trabajó entre julio y diciembre de ese año con el objetivo de mitigar el impacto del denominado “autogolpe” y redirigir la atención pública.
Según los documentos citados, las acciones habrían incluido la redacción de discursos presidenciales, la creación de una unidad de respuesta comunicacional y estrategias para desacreditar al expresidente Evo Morales, en medio de tensiones internas en el oficialismo.
Estrategia regional de influencia
De forma paralela, un informe de la Digital News Association advierte que Rusia habría entrenado a más de 1.000 comunicadores e “influencers” en América Latina para difundir contenidos alineados con su narrativa en países como Argentina, Bolivia, México y Venezuela.
Parte de esta red estaría vinculada al medio estatal RT en Español, que operaría como plataforma de difusión hacia audiencias hispanohablantes.
Contexto de crisis y disputa política
El informe sitúa estos hechos en un año particularmente complejo para Bolivia, marcado por protestas, escasez de combustibles y una fuerte disputa interna en el Movimiento al Socialismo entre Arce y Morales.
La crisis se agudizó tras la asonada militar liderada por el entonces comandante del Ejército, Juan José Zúñiga, quien intentó tomar la sede de Gobierno y posteriormente afirmó que la acción habría sido coordinada por el propio Ejecutivo, una versión rechazada por el Gobierno.
Negación oficial y documentos filtrados
Mientras el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, negó cualquier injerencia extranjera en Bolivia, la investigación asegura que más de 1.400 páginas de documentos en ruso evidenciarían operaciones de influencia política en varios países.
Estos documentos también vinculan las acciones a estructuras asociadas al extinto Grupo Wagner, que habría mantenido actividades en el ámbito informativo y estratégico tras su disolución.
Reacciones políticas
Tras la difusión del informe, el senador Manuel Ormachea pidió al gobierno de Rodrigo Paz investigar y, en su caso, expulsar a presuntos agentes extranjeros.
El legislador advirtió que estas operaciones buscarían influir en la política interna y generar desinformación para favorecer determinadas narrativas.


