Este viernes se cumplen 18 meses desde la emisión de la orden de aprehensión contra el exmandatario, quien continúa en el trópico de Cochabamba bajo protección de sus seguidores.

El expresidente Evo Morales alcanzará este 10 de abril un año y medio resguardado en la localidad de Lauca Ñ, en el Chapare, sin que se haya concretado su aprehensión pese a la orden judicial vigente en su contra.

La disposición fue emitida en octubre de 2024 por la entonces fiscal departamental de Tarija, Sandra Gutiérrez, dentro de una investigación por presunta trata de personas. Desde entonces, sectores afines al exmandatario instalaron vigilias para evitar su captura.

Con el paso de los meses, el resguardo se consolidó con puntos de control y presencia constante de simpatizantes, lo que ha dificultado cualquier intento de intervención. Esta situación fue advertida previamente por el exviceministro de Régimen Interior, Jhonny Aguilera.

En medio de este contexto, Morales también enfrentó problemas de salud a inicios de 2025 tras contraer chikungunya, lo que lo mantuvo alejado de la actividad pública durante varias semanas. Posteriormente, reapareció en actos políticos en el trópico.

A casi 18 meses del caso, la orden de aprehensión continúa sin ejecutarse, mientras el proceso judicial sigue abierto y en el entorno del exmandatario surgen señales de desgaste por el sostenimiento de las vigilias