El Ejecutivo asegura que la medida brinda certidumbre y niega que implique una devaluación de la moneda.

Desde este martes 7 de abril, el uso de tarjetas de crédito en el exterior fue habilitado de forma regular y se incrementó el monto disponible para tarjetas de débito en Bolivia, como parte de un proceso de “normalización” económica, informó el ministro José Gabriel Espinoza.

La medida establece que las tarjetas de crédito podrán utilizarse en el extranjero de acuerdo con el límite crediticio de cada usuario, mientras que las tarjetas de débito contarán con un mínimo garantizado de 500 dólares mensuales para operaciones internacionales.

Según José Gabriel Espinoza, esta decisión responde a dos factores principales: la consolidación de un tipo de cambio referencial y la mejora en el flujo de divisas dentro del sistema financiero en los últimos meses.

El ministro explicó que el tipo de cambio utilizado será el referencial publicado por el Banco Central de Bolivia el día de cada transacción, lo que según afirmó aporta previsibilidad y transparencia al mercado.

Además, destacó que el incremento en la disponibilidad de dólares ha permitido a las entidades financieras sostener operaciones con importadores y usuarios que demandan divisas, abriendo el camino hacia la normalización del sistema.

Frente a las críticas que califican esta política como una devaluación encubierta, la autoridad rechazó esa interpretación y sostuvo que se trata de una “unificación del mercado cambiario”. Argumentó que anteriormente coexistían múltiples tipos de cambio, lo que generaba distorsiones e incertidumbre.

En ese sentido, aseguró que tras el anuncio de las medidas, el precio del dólar en el mercado paralelo mostró una tendencia a la baja, lo que según el Gobierno valida la estrategia de flexibilización.

Finalmente, Espinoza adelantó que el Ejecutivo trabaja en nuevos mecanismos para liberar depósitos de mayor cuantía, los cuales podrían anunciarse en las próximas semanas como parte del mismo proceso de ajuste económico.