Legisladores advierten riesgos para la democracia y posibles sanciones penales tras sus declaraciones sobre una “revolución”

Las declaraciones del senador suplente Nilton Condori generaron una ola de cuestionamientos en la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), luego de que planteara la posibilidad de una “revolución” que incluso podría implicar violencia.

Desde distintos frentes políticos, tanto oficialistas como opositores coincidieron en rechazar el discurso, al considerar que promueve la confrontación y pone en riesgo el orden democrático.

El presidente de la Cámara de Senadores, Diego Ávila, criticó duramente al legislador y cuestionó su desempeño, señalando que sus declaraciones buscan generar conflicto y debilitar la institucionalidad.

En la misma línea, el diputado Manolo Rojas denunció presuntas irregularidades en la convocatoria al cabildo promovido por Condori, advirtiendo sobre posibles presiones a sectores para participar e incluso incentivos económicos.

Por su parte, el senador Humberto Suárez alertó que incitar al derramamiento de sangre podría constituir un delito, por lo que no descartó que el caso tenga consecuencias judiciales.

La diputada Ximena Arispe también cuestionó el discurso y lo calificó como una estrategia política que fomenta la división, insistiendo en que ese tipo de mensajes no contribuyen a la estabilidad del país.

La polémica surge después de que Condori afirmara públicamente que el país necesita una “revolución”, incluso contemplando escenarios violentos, lo que encendió alertas en el ámbito político y jurídico.

En este contexto, se recordó que el Código Penal boliviano establece sanciones para delitos como sedición, conspiración y levantamiento armado, lo que abre la posibilidad de que sus declaraciones sean evaluadas bajo estas figuras.

El caso ha intensificado el debate sobre los límites del discurso político y la responsabilidad de las autoridades en un escenario de creciente tensión.