El presidente Joseph Aoun afirma que el repliegue israelí es clave para restablecer la soberanía y avanzar hacia negociaciones directas.

El presidente del Líbano, Joseph Aoun, afirmó que la retirada de las tropas israelíes del sur del país es un paso “fundamental” para consolidar un eventual alto el fuego y permitir que el Estado recupere el control total de su territorio.

Según el mandatario, el repliegue de Israel abriría la puerta para que el Ejército libanés se despliegue hasta las fronteras internacionales, fortaleciendo la autoridad estatal y eliminando la presencia de grupos armados en la zona.

Aoun también remarcó que el Gobierno mantiene su política de concentrar el control de las armas en el Estado, en una clara alusión al grupo Hezbolá, cuyo desarme ha sido motivo de tensiones internas y ha avanzado de forma limitada en los últimos meses.

Las declaraciones se producen en medio de la escalada del conflicto con Israel, que se intensificó desde inicios de marzo, y tras recientes conversaciones directas entre ambas partes en Washington orientadas a lograr un cese de hostilidades.

El presidente libanés sostuvo que un alto el fuego sería el punto de partida para iniciar negociaciones formales entre ambos países, insistiendo en que solo el Estado libanés debe liderar ese proceso por razones de soberanía.

Durante un encuentro con el representante británico para Oriente Medio, Hamish Falconer, Aoun reiteró su compromiso de frenar la violencia en el sur del país y evitar la participación de actores no estatales en las negociaciones.

En paralelo, medios locales informaron sobre la posibilidad de un contacto directo entre Aoun y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aunque esta comunicación aún no fue confirmada oficialmente.

El escenario sigue siendo incierto, mientras las condiciones para un alto el fuego dependen de decisiones militares y políticas que podrían definir el rumbo del conflicto en la región.