El ministro José Gabriel Espinoza expuso en Washington que el país busca apoyo sin recetas rígidas y con políticas adaptadas a su realidad.

El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, afirmó en Washington D.C. que Bolivia impulsa un cambio en su modelo económico y requiere el acompañamiento de organismos internacionales sin “recetas preconcebidas”, planteando que el Fondo Monetario Internacional asuma un rol más activo como “estabilizador” y no únicamente como prestamista de última instancia.

Durante su participación en las Reuniones de Primavera del FMI y del Banco Mundial, el ministro explicó que el país atraviesa una etapa de transición tras casi dos décadas de un modelo que según indicó— generó desequilibrios que derivaron en la actual crisis.

Espinoza sostuvo que uno de los principales objetivos del Gobierno es proteger el crecimiento económico en este periodo, priorizando marcos de política flexibles que se ajusten a la realidad de cada país. En ese sentido, remarcó la necesidad de que los organismos multilaterales acompañen procesos diferenciados y no apliquen esquemas uniformes.

La administración del presidente Rodrigo Paz Pereira ha comprometido más de 8.000 millones de dólares en financiamiento internacional con diversas entidades, aunque ha negado la existencia de acuerdos formales con el FMI, pese a reportes sobre acercamientos iniciales.

Desde noviembre de 2025, el Ejecutivo ha impulsado reformas estructurales, entre ellas la reducción de la subvención a los hidrocarburos, vigente por más de dos décadas, con el objetivo de aliviar la carga fiscal y reordenar las finanzas públicas.

En paralelo, sectores estratégicos como hidrocarburos, minería y energía avanzan hacia nuevos marcos normativos orientados a atraer inversión privada. Según el ministro, estas medidas ya muestran resultados iniciales como superávit fiscal y una mejora en los indicadores de riesgo país.

Espinoza concluyó que Bolivia apuesta por una transformación económica basada en mayor producción, incorporación tecnológica y reglas claras, con el objetivo de generar confianza y consolidar un crecimiento sostenible en el mediano plazo.