Los cancilleres Fernando Aramayo y Francisco Pérez Mackenna impulsan una nueva agenda bilateral centrada en integración, inversiones y seguridad.
En un hecho poco habitual en la diplomacia regional, el canciller de Bolivia, Fernando Aramayo, y su par chileno, Francisco Pérez Mackenna, se reunieron este jueves en la frontera común y emprendieron juntos un viaje hacia La Paz para dar inicio a una renovada agenda bilateral.
El encuentro tuvo lugar en el paso fronterizo Chungará–Tambo Quemado, donde ambas autoridades sostuvieron una conversación inicial en un ambiente distendido, acompañados por sus equipos técnicos y una delegación de empresarios privados.
Nueva etapa en la relación bilateral
La reunión marca un giro en las relaciones entre Bolivia y Chile, históricamente tensas por temas como la demanda marítima y el conflicto por las aguas del Silala en instancias como la Corte Internacional de Justicia.
Ahora, el enfoque apunta a una agenda más pragmática, impulsada por el gobierno del presidente Rodrigo Paz, centrada en intereses comunes.
Temas clave en agenda
Entre los principales ejes de trabajo destacan:
• Integración económica e inversiones
• Conectividad y logística fronteriza
• Seguridad y lucha contra el crimen organizado
• Migración y asuntos consulares
• Cooperación en minerales estratégicos
• Intercambio cultural y académico
El objetivo es fortalecer la cooperación y avanzar hacia una relación más funcional y beneficiosa para ambos países.
De la frontera a La Paz
Tras el encuentro, ambos cancilleres iniciaron un recorrido conjunto hacia La Paz, donde sostendrán reuniones oficiales bajo lineamientos acordados por los gobiernos de Bolivia y Chile.Posteriormente, Pérez Mackenna continuará su agenda en Santa Cruz, ampliando los espacios de diálogo también con el sector económico.
Un gesto con historia
Este acercamiento recuerda al histórico “Abrazo de Charaña” de 1975, cuando Hugo Banzer y Augusto Pinochet se reunieron en la frontera. Sin embargo, el contexto actual apunta a una relación menos ideológica y más orientada a resultados concretos.
El gesto diplomático de este jueves refuerza la intención de dejar atrás décadas de distanciamiento y abrir una etapa de cooperación basada en intereses compartidos.


