Marcelo Blanco anuncia “trabajo arduo” en la estatal petrolera en medio de crisis por combustible y denuncias internas.
El recién posesionado ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, lanzó una dura advertencia sobre la situación en Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB): no se tolerarán irregularidades y se aplicarán despidos a funcionarios que, según afirmó, “hacen daño” al Gobierno.
“Los que cometieron delitos tendrán que ser juzgados por las leyes”, aseguró la autoridad, al anunciar una gestión enfocada en la transparencia y el control interno dentro de la petrolera estatal.
Crisis en el sector energético
Las declaraciones se producen en un contexto complejo para YPFB, marcado por:
• Escasez de diésel en varias regiones
• Denuncias por mala calidad de la gasolina
• Protestas del transporte por daños en motorizados
• Renuncia de la expresidenta de la estatal
La crisis se agravó tras la admisión, el pasado 3 de febrero, de la comercialización de gasolina “desestabilizada”, lo que derivó en fallas mecánicas en miles de vehículos.
Investigaciones y posibles sanciones
El ministro Blanco también advirtió que se iniciarán procesos judiciales contra quienes estén vinculados con actos irregulares, en medio de denuncias sobre:
• Presuntos sobreprecios en la compra de crudo
• Supuestos sabotajes internos
• Irregularidades administrativas heredadas
Aunque algunas de estas acusaciones fueron negadas por anteriores autoridades, el nuevo titular del área aseguró que se investigará a fondo.
Reestructuración interna
Blanco fue enfático al señalar que habrá una depuración dentro de la estatal, apuntando a funcionarios vinculados a gestiones anteriores del MAS.
“Las personas que han estado trabajando en el anterior gobierno, haciendo daño a este gobierno, se tienen que ir a su casa”, afirmó.
Desafío inmediato
El nuevo ministro asume en un momento crítico para el sector energético boliviano, clave para la economía nacional, con la misión de restablecer el abastecimiento de combustibles y recuperar la confianza de la población.
El Gobierno del presidente Rodrigo Paz apuesta a que estos cambios permitan estabilizar YPFB y enfrentar una de las crisis más sensibles del país en los últimos meses.


