La nueva normativa incluye líquidos con nicotina sintética y amplía restricciones de consumo, venta y publicidad.
Corea del Sur comenzó a aplicar desde este viernes una reforma legal que equipara el uso de vapeadores con el de los cigarrillos tradicionales, incorporando los líquidos con nicotina incluida la sintética dentro del marco regulatorio del tabaco.
La modificación de la Ley del Negocio del Tabaco amplía la definición de estos productos, que anteriormente solo incluía aquellos elaborados con hojas de tabaco. Con esta actualización, las autoridades buscan cerrar vacíos legales que permitían la comercialización de vapeadores sin las mismas restricciones que los cigarrillos convencionales.
Entre las principales disposiciones, se establece que los dispositivos de vapeo no podrán utilizarse en zonas libres de humo, como instalaciones públicas, restaurantes y estaciones, bajo riesgo de multas de hasta 100.000 wones, equivalentes a unos 72 dólares.
Asimismo, se imponen nuevas reglas para los comercios, que ahora solo podrán instalar máquinas expendedoras en espacios autorizados y restringidos a mayores de edad. También queda prohibida la exhibición de publicidad visible desde el exterior de los establecimientos, además de eliminar la posibilidad de que los clientes prueben productos dentro de las tiendas.
La normativa exige además la inclusión de advertencias sanitarias gráficas y textuales en los envases, en línea con las políticas aplicadas al tabaco tradicional.
La decisión se da en un contexto de aumento en el uso de cigarrillos electrónicos en el país, donde el 9,3 % de los adultos se identificó como usuario de estos dispositivos en 2025, mientras que el consumo de cigarrillos convencionales continúa en descenso.
Con esta medida, las autoridades surcoreanas buscan reforzar la protección de la salud pública y regular de manera más estricta un mercado en crecimiento.


