El sector educativo mantiene su movilización pese a las bajas temperaturas y cuestiona la negativa del Gobierno a otorgar un incremento salarial.

La marcha del magisterio de Bolivia llegó la noche del martes a Vilaque, en la ruta entre La Paz y Oruro, tras partir desde Calamarca en horas de la tarde. Los docentes recorrieron cerca de cinco horas y prevén continuar su avance este miércoles.

Los maestros ratificaron que no asistirán al diálogo convocado por el Gobierno, luego de que se descartara un incremento salarial, una de sus principales demandas. “Todos los productos han subido, pero lamentablemente el sueldo de los maestros no”, señaló uno de los dirigentes en una entrevista con la red televisiva de UNITEL.

Pese a las condiciones climáticas adversas, los movilizados aseguraron que mantendrán su recorrido. “Por las condiciones climáticas nos estamos agripando, pero con la convicción firme de que vamos a lograr nuestros objetivos”, afirmó un representante del sector, adelantando que esperan avanzar más de 20 kilómetros en la siguiente jornada.

Además, se prevé la incorporación de más delegaciones del interior del país, lo que podría fortalecer la movilización en los próximos días.

Desde el Gobierno, el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, reiteró que no es viable asumir un incremento salarial sin una fuente de financiamiento clara. “La plata no se fabrica”, sostuvo, cuestionando de dónde saldrían los recursos sin afectar sectores como salud o educación.

En la misma línea, el Ministerio de Educación indicó que, en el actual contexto económico, no es responsable comprometer aumentos sin respaldo financiero, aunque destacó incrementos presupuestarios destinados a nuevos ítems y mejoras para el sector.

Sin embargo, los dirigentes del magisterio rechazan estos argumentos y aseguran que sus condiciones laborales no han mejorado, por lo que continuarán con las medidas de presión hasta obtener una respuesta favorable.