El presidente Rodrigo Paz convocó a un diálogo nacional con todos los sectores del país y pidió socializar los proyectos de ley que el Ejecutivo prevé enviar a la Asamblea Legislativa en las próximas semanas.
En un mensaje de más de 15 minutos, emitido la noche del jueves, el mandatario planteó la realización de un “gran encuentro nacional” para construir una agenda común. Entre las normas que serán presentadas mencionó leyes clave como Hidrocarburos, Energía e Inversiones.
“El país necesita una agenda transparente, con la verdad de los temas que debemos encarar”, afirmó Paz, al señalar que, tras las elecciones nacionales y subnacionales, corresponde encarar una nueva etapa enfocada en la recuperación económica y la estabilidad institucional.
El pronunciamiento se dio en la antesala del Día del Trabajador y en medio de tensiones con la Central Obrera Boliviana, que rechazó instalar una mesa de negociación y convocó a un cabildo en El Alto. A ese encuentro también confluirán movilizaciones como la marcha de maestros que avanza desde Calamarca hacia la sede de gobierno.
Paz cuestionó la postura de la dirigencia sindical y aseguró que gran parte de su pliego petitorio arrastra demandas históricas no resueltas por anteriores administraciones. Sin embargo, fue enfático en descartar un incremento salarial del 20%, como exige la COB.
“Todo está quebrado: el Gobierno, las gobernaciones, las alcaldías, las empresas y las familias. No es viable un aumento de esa magnitud”, sostuvo.
Como parte de su propuesta de concertación, el presidente planteó dos encuentros sectoriales: uno dedicado a la minería y otro a la tierra. En el primer caso, comparó los ingresos de países vecinos y remarcó el bajo rendimiento de Bolivia pese a su potencial.
“Perú genera 50 mil millones de dólares y Chile 65 mil millones, mientras Bolivia apenas llega a 6 mil millones. Necesitamos una minería que genere riqueza y bienestar”, enfatizó.
Sobre el ámbito productivo, propuso un “encuentro por la tierra” para definir políticas que impulsen la producción y contribuyan a la reactivación económica.
El Gobierno espera que estos espacios permitan consensuar una hoja de ruta que derive en la aprobación de leyes estratégicas y en un acuerdo nacional para enfrentar la crisis económica.


