El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, anunció que a finales de mayo el Gobierno evaluará nuevamente el mecanismo de fijación de precios de los combustibles, en función del comportamiento del mercado internacional.
“A finales de mayo se tiene que hacer una revisión del mecanismo de pricing bajo el cual se establecen los precios de combustible de Bolivia”, explicó la autoridad en entrevista, aunque aclaró que cualquier ajuste —al alza o a la baja— dependerá de la evolución del precio del petróleo.
Actualmente, tras la eliminación de la subvención en diciembre de 2025, los precios se mantienen en Bs 6,96 para la gasolina especial, Bs 9,80 para el diésel, Bs 11,00 para la gasolina premium y Bs 2,73 para el GNV.
Espinoza recordó que Bolivia importa combustibles mediante contratos con precios previamente fijados, lo que hace que las variaciones internacionales no se reflejen de inmediato en el mercado interno. En ese contexto, señaló que algunos productos podrían ajustarse mientras otros se mantendrían sin cambios.
La autoridad también indicó que el Gobierno monitorea de cerca el comportamiento del petróleo, marcado por recientes tensiones internacionales, como el conflicto entre Estados Unidos e Irán, que ha presionado los precios al alza.
Para mitigar estos efectos, explicó que se adoptaron medidas como priorizar la importación de crudo en lugar de diésel, con el objetivo de refinarlo en el país y reducir costos. Asimismo, se busca incorporar al sector privado en la importación para aliviar la carga estatal.
En cuanto a la situación fiscal, el ministro aseguró que hasta marzo se registra un superávit superior a Bs 2.100 millones, lo que permite sostener la importación en el corto plazo. Sin embargo, advirtió que si los precios internacionales continúan elevados, será necesario evaluar ajustes en la política económica.
“El escenario dependerá de lo que ocurra en las próximas semanas. Si los precios siguen subiendo, tendremos que ver cómo hacemos con las cuentas públicas”, afirmó.
Finalmente, Espinoza reconoció que el tema de los combustibles es uno de los más complejos para la actual gestión y planteó la necesidad de una reestructuración en Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), debido a deficiencias administrativas arrastradas de anteriores gestiones.


