El Gobierno anunció que acudirá a instancias judiciales en Estados Unidos para investigar posibles vínculos del expresidente Evo Morales con el narcotráfico, en el marco de procesos abiertos contra exjefes policiales bolivianos condenados en ese país.
El viceministro de Régimen Interior, Hernán Paredes, informó que el Estado boliviano buscará incorporarse como víctima en estos casos con el objetivo de acceder a información que permita esclarecer una eventual relación del exmandatario con actividades ilícitas.
La estrategia se basa en antecedentes como los casos de René Sanabria y Maximiliano Dávila, exautoridades policiales que ejercieron funciones durante la gestión de Morales y que posteriormente fueron sentenciadas en Estados Unidos por delitos vinculados al narcotráfico.
“Es un tema de investigación sumamente delicado (…) tenemos que acudir a toda la información que nos puede llegar desde Estados Unidos”, afirmó Paredes, según reportes de la red Erbol.
El viceministro también vinculó esta línea de investigación con el contexto actual de violencia y sicariato en el país, señalando que estos hechos responderían a ajustes de cuentas dentro de estructuras criminales tras la captura de figuras clave del narcotráfico.
En ese escenario, cuestionó declaraciones recientes de Morales, al considerar que reflejan una “sintonía” con dinámicas delictivas, e incluso lo calificó como una “expresión política del narcotráfico”.
La iniciativa del Gobierno apunta a recabar información internacional que permita sustentar o descartar estas hipótesis en instancias judiciales.

