Los envíos crecieron más de 40 veces y fortalecen la industria tecnológica y militar taiwanesa.
La guerra en Ucrania disparó la demanda de drones taiwaneses en Europa y permitió a Taiwán fortalecer su industria de vehículos no tripulados, considerada estratégica ante un eventual conflicto con China.
Las exportaciones de drones taiwaneses al continente europeo alcanzaron 136.010 unidades en el primer trimestre de 2026, superando incluso las 107.433 exportadas durante todo 2025, según datos del Instituto de Investigación para la Democracia, la Sociedad y las Tecnologías Emergentes (DSET).
El informe revela que el crecimiento fue de 41,7 veces respecto a 2024, cuando apenas se enviaron 2.574 aparatos. La investigadora Ling Ting-wei calificó este avance como “estable y remarcable”, aunque aclaró que todavía está lejos de la escala de producción alcanzada por Ucrania.
Desde el inicio de la invasión rusa en 2022, Ucrania incrementó el uso de drones en el campo de batalla. Debido a la cautela de Kiev para trabajar directamente con Taiwán por las tensiones con China, muchos envíos son canalizados mediante empresas privadas y terceros países europeos.
República Checa y Polonia fueron los principales destinos de los drones taiwaneses en 2025, con 70.372 y 31.711 unidades respectivamente. Parte de esos equipos luego habría sido transferida a Ucrania.
La mayoría de los sistemas exportados pesan entre 250 gramos y 7 kilogramos, lo que permite utilizarlos para tareas de vigilancia o incluso para transportar pequeñas cargas explosivas. Sin embargo, las compañías aseguran que no controlan el uso final de los dispositivos.
Pese al crecimiento, Taiwán aún enfrenta desafíos relacionados con la dependencia de tierras raras controladas por China y de componentes tecnológicos sujetos a restricciones occidentales. También existe preocupación por la limitada escala de producción local.
Para fortalecer la industria, el Ministerio de Defensa taiwanés proyecta adquirir casi 49.000 drones hasta 2027, mientras otras instituciones estatales prevén comprar más de 50.000 unidades adicionales hasta 2028. Además, el Gobierno busca aprobar un presupuesto especial para adquirir 200.000 drones fabricados localmente.
Analistas consideran que el desarrollo sostenido del sector dependerá más de las compras gubernamentales y contratos internacionales que de la demanda temporal generada por la guerra en Ucrania.

