La Cámara de Senadores aprobó este martes por la noche el proyecto de ley que abroga la Ley 1720 de Reconversión de Tierras, aunque incorporó modificaciones al texto original y determinó devolver la norma a la Cámara de Diputados para su revisión final.
Entre los cambios introducidos por la Cámara Alta se incluyen dos disposiciones transitorias orientadas a la elaboración de una nueva normativa agraria consensuada.
La primera establece que, en un plazo máximo de 60 días, ambas cámaras legislativas deberán concertar un nuevo proyecto de ley que defina mecanismos técnicos, administrativos y legales para que la pequeña propiedad agraria pueda acceder voluntariamente a beneficios productivos, manteniendo la exclusión de áreas protegidas.
La segunda disposición señala que este proceso deberá realizarse con participación de entidades nacionales y departamentales con representatividad y legalidad verificadas.
Tras la aprobación en detalle, el presidente de la Cámara de Senadores, Diego Ávila, informó que el proyecto retornará a Diputados para considerar las modificaciones realizadas.
El tratamiento de la norma se desarrolló en medio de protestas y vigilias instaladas en inmediaciones de la Asamblea Legislativa por marchistas indígenas y campesinos de Pando y Beni, quienes exigen la eliminación definitiva de la Ley 1720.
Durante el debate, algunos legisladores cuestionaron que el proyecto vuelva a Diputados. El senador Wilder Véliz advirtió que esa decisión podría incrementar la tensión con los sectores movilizados.
Por su parte, el senador Branko Marinkovic señaló que, aunque considera que la norma beneficiaba al pequeño productor al facilitar el acceso al crédito, decidió respaldar su abrogación para contribuir a reducir la conflictividad social.

