El sector agropecuario aceptó este martes la abrogación de la Ley 1720 de Reconversión de Tierras, tras una reunión sostenida con autoridades del Gobierno y representantes del Legislativo.
El presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Klaus Frerking, afirmó que la prioridad del sector es garantizar la producción, el empleo y el abastecimiento de alimentos, dejando de lado escenarios de confrontación política.
“Buscamos una Bolivia viable, una Bolivia donde se pueda trabajar”, sostuvo Frerking, al remarcar que los productores apuestan por propuestas orientadas a generar estabilidad económica y seguridad jurídica.
El dirigente también señaló que el sector no respaldará movilizaciones o bloqueos con fines políticos y pidió garantizar el libre tránsito y el suministro de alimentos hacia distintas regiones del país.
Como resultado del encuentro, se acordó impulsar la construcción de una nueva normativa sobre conversión de tierras en un plazo de 60 días. Según explicó el presidente del Senado, Diego Ávila, las comisiones agropecuarias departamentales trabajarán en consensos regionales para elaborar una propuesta conjunta.
El anuncio se produjo mientras el Senado debatía el proyecto de ley que plantea la derogación de la Ley 1720, norma que ya había sido aprobada previamente en la Cámara de Diputados.
En paralelo, sectores campesinos e indígenas mantenían protestas y vigilias en inmediaciones de la Asamblea Legislativa, exigiendo la eliminación definitiva de la norma.

