El narcotraficante uruguayo negocia con la Fiscalía federal un acuerdo que podría rebajar significativamente la pena de hasta 20 años de prisión que enfrenta por narcotráfico y lavado de dinero.

El narcotraficante uruguayo Sebastián Marset podría declararse culpable ante la justicia de Estados Unidos en el marco de un acuerdo con la Fiscalía federal que le permitiría acceder a una reducción de la pena a cambio de colaborar con información relevante sobre su organización criminal.

La audiencia preliminar prevista para este 20 de mayo en el Tribunal Federal del Distrito Este de Virginia fue suspendida y reprogramada para el 1 de julio, luego de que fiscales y abogados defensores solicitaran más tiempo para negociar un posible acuerdo de culpabilidad. La decisión fue autorizada por el juez Rossie Alston Jr.

La Fiscalía estadounidense sostiene que Marset encabezó una estructura dedicada al envío de toneladas de cocaína desde Sudamérica hacia Europa y al lavado de millones de dólares mediante operaciones financieras internacionales. El caso ya cuenta con 22 gigabytes de evidencia digital y documental, entre los que figuran comunicaciones interceptadas, registros financieros y documentación obtenida mediante cooperación judicial con varios países.

Uno de los elementos considerados más importantes es el teléfono celular que Marset guardaba en una caja fuerte al momento de su captura en su residencia de Santa Cruz. El dispositivo fue enviado a Estados Unidos para ser sometido a pericias técnicas y podría contener información sobre contactos, movimientos financieros y operaciones de la red criminal.

Además del celular, las autoridades incautaron dinero en efectivo, joyas, computadoras, tablets y otros documentos presuntamente vinculados al narcotráfico.

La defensa de Marset, encabezada por el abogado uruguayo Santiago Moratorio y reforzada por el exfiscal federal Gene Rossi, busca concretar un acuerdo con el Departamento de Justicia. Si el acusado acepta declararse culpable, deberá proporcionar información detallada sobre las operaciones y conexiones de su estructura criminal.

A cambio, la Fiscalía podría recomendar una reducción significativa de la condena. En caso de ir a juicio y ser hallado culpable, Marset enfrenta hasta 20 años de prisión, tres años de libertad supervisada y multas superiores a los 500.000 dólares.

El avance del proceso también genera expectativa en Paraguay y Bolivia, donde el uruguayo enfrenta investigaciones por presuntos vínculos con redes internacionales de narcotráfico. Un eventual acuerdo de colaboración podría revelar información clave sobre sus operaciones y sus contactos en distintos países de la región.