El sector minorista asegura que las tres semanas de bloqueos provocaron desabastecimiento, pérdidas económicas y cierre de puestos de venta.
“Estamos tres semanas con bloqueos, esto es lapidario para nosotros”. Con esa frase, el representante de los comerciantes minoristas de La Paz, Óscar Aranda, expresó la preocupación del sector por las consecuencias económicas y sociales que dejan las protestas y cortes de ruta en distintas regiones del país.
El dirigente pidió a los sectores movilizados que acudan al diálogo con el Gobierno y lamentó que la actividad comercial atraviese uno de sus momentos más críticos debido al aislamiento de La Paz y El Alto.
“Los comerciantes no tenemos qué vender y los que venden ropa, zapatos, tenis no están vendiendo. Ya ni siquiera se vende un producto diario”, afirmó Aranda, al señalar que pese a la caída de ventas el sector debe seguir cumpliendo con sus obligaciones económicas.
Este jueves se cumplen tres semanas de bloqueos protagonizados por campesinos y sectores afiliados a la Central Obrera Boliviana (COB), que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz. Durante este periodo se registraron jornadas de alta tensión, como la del pasado lunes, cuando manifestantes se enfrentaron con la Policía utilizando dinamita y los uniformados respondieron con agentes químicos.
El representante de los comerciantes aseguró que el desabastecimiento obligó a varios vendedores a cerrar temporalmente sus puestos debido a la falta de productos.
Además, lamentó que toneladas de alimentos y mercancías permanezcan varadas en camiones detenidos por los bloqueos, provocando incluso la pérdida de productos perecederos.
“Hasta el momento hemos permitido con paciencia, pero no vamos a permitir vandalismos”, advirtió.
Aranda también señaló que las familias tienen dificultades para acceder a alimentos de primera necesidad y que, cuando estos llegan a los mercados, sus precios son elevados.
Ante este escenario, insistió en que los sectores movilizados deben asistir al diálogo convocado por las autoridades para buscar una solución al conflicto.
“A los compañeros que están bloqueando, que nos están prohibiendo de comer, vayan al diálogo. Hemos visto que hay mucha incongruencia en estos sectores y al final nos perjudican a todos”, sostuvo.

