La escalada en el precio de los medicamentos se ha convertido en una de las consecuencias más duras de la crisis económica y la escasez de dólares en Bolivia. Pacientes con enfermedades crónicas, adultos mayores y familias con tratamientos de alto costo enfrentan incrementos de hasta el 70% en medicinas esenciales, mientras la industria farmacéutica alerta sobre problemas de abastecimiento y producción.

Según la Cámara de la Industria Farmacéutica Boliviana (Cifabol), el incremento del tipo de cambio y la falta de divisas elevaron significativamente los costos de importación de materias primas y productos farmacéuticos.

“Los medicamentos han debido registrar incrementos de entre 50%, 60% y hasta 70% desde que comenzó la crisis del dólar”, afirmó Javier Lupo, presidente del directorio de Cifabol.

Pacientes crónicos sienten el impacto diario

William Rivera, un jubilado de 68 años y exbioquímico, explica que el antihipertensivo que consume diariamente pasó de costar cerca de Bs 6 a Bs 10 por tableta.

“Son medicamentos de por vida”, señala, mientras reconoce que su pensión apenas alcanza para cubrir sus necesidades básicas y tratamientos.

La situación también afecta a pacientes con enfermedades autoinmunes como el lupus. Rosalín Suárez relata que debe recorrer farmacias buscando precios más bajos para sostener un tratamiento permanente que incluye al menos seis tabletas diarias.

Uno de los medicamentos que utiliza, la Hidroxicloroquina, cuesta actualmente entre Bs 7 y Bs 10 por tableta, mientras otros fármacos tuvieron incrementos aún mayores.

Ante el encarecimiento, muchos pacientes comenzaron a reemplazar medicamentos por alternativas más económicas o incluso a suspender parte de sus tratamientos.

Pacientes oncológicos, entre los más afectados

La crisis también golpea con fuerza a personas con cáncer. Lihetzer Zenteno, representante de una organización de apoyo a pacientes oncológicos, aseguró que el acceso a tratamientos se volvió más complejo debido a la combinación de precios elevados, escasez y bloqueos en las carreteras.

Uno de los casos más críticos es el de los medios de contraste utilizados en tomografías, cuyo precio pasó de Bs 100 o Bs 150 a montos que oscilan entre Bs 500 y Bs 600.

Además, algunos tratamientos de quimioterapia alcanzan costos de hasta Bs 33.000, sin contar medicamentos complementarios para reducir efectos secundarios o proteger órganos vitales.

“El cáncer es una enfermedad larga, costosa y dolorosa. Desgarra la economía de las familias que la padecen”, sostuvo Zenteno.

Industria farmacéutica alerta por producción y contrabando

Desde Cifabol advirtieron que los bloqueos y la falta de dólares dificultan el ingreso de materias primas e insumos necesarios para mantener la producción nacional de medicamentos.

“No están llegando las materias primas y los insumos para seguir con la producción”, alertó Lupo.

A esto se suma el crecimiento del contrabando de medicamentos, actividad que, según el sector farmacéutico, mueve más de $us 100 millones al año y afecta directamente a las empresas legalmente establecidas.

La entidad asegura que el mercado ilegal provocó una caída de entre 30% y 40% en las ventas formales, impulsada principalmente por la diferencia de precios entre productos legales y aquellos comercializados de manera clandestina.

De acuerdo con cifras citadas por Cifabol, Bolivia importó medicamentos por un valor de $us 269 millones en 2024, el monto más alto de la última década.

*Con información de El Deber