El nuevo régimen cambiario flexible anunciado por el Gobierno no será suficiente para superar la crisis económica si no está acompañado de un plan nacional de recuperación que impulse reformas estructurales, advirtió este sábado el presidente de la Cámara Nacional de Comercio (CNC), Eduardo Olivo.
El dirigente sostuvo que la modificación del tipo de cambio puede convertirse en una herramienta para recuperar el equilibrio macroeconómico, pero remarcó que, por sí sola, no resolverá los problemas que enfrenta el país.
«El tipo de cambio, por sí solo, no resolverá la crisis. Puede convertirse en una herramienta para recuperar el equilibrio macroeconómico, pero únicamente si forma parte de un programa integral de reactivación económica», afirmó Olivo en un video difundido por la institución.
Las declaraciones surgen luego de que el Ministerio de Economía aprobara la Resolución Ministerial 245, que dispone la transición hacia un régimen cambiario flexible y encomienda al Banco Central de Bolivia (BCB) ejecutar este proceso en el marco de la Ley 1670.
Para la CNC, la decisión representa el reconocimiento de una realidad económica que Bolivia viene enfrentando desde hace varios años, marcada por la escasez de divisas, la disminución de las reservas internacionales y la necesidad de recuperar la competitividad y el equilibrio de la balanza de pagos.
Olivo señaló que el cambio de régimen cambiario debe complementarse con medidas de fondo que permitan restablecer la confianza de los agentes económicos. Entre ellas mencionó el fortalecimiento de la seguridad jurídica, la libre disponibilidad de divisas, incentivos a las exportaciones, atracción de inversiones, una reforma tributaria y la facilitación del comercio exterior.
El presidente de la CNC recordó que la institución viene promoviendo una propuesta que plantea acompañar la nueva política cambiaria con estas reformas estructurales, con el objetivo de generar condiciones para una recuperación sostenida de la economía.
Asimismo, advirtió que las decisiones económicas de esta magnitud cobran mayor relevancia tras los 53 días de conflictos y bloqueos registrados en el país, que, según el sector privado, ocasionaron pérdidas multimillonarias.
«Bolivia necesita mucho más que un nuevo régimen cambiario; necesita reformas estructurales que restablezcan la confianza, impulsen la inversión privada y fortalezcan las exportaciones», enfatizó el ejecutivo.

