José Gabriel Espinoza aseguró que el Gobierno buscará financiamiento del Fondo Monetario Internacional para obtener mayores recursos, pero afirmó que la adopción del régimen cambiario flexible responde a una decisión de política económica y no a una imposición externa.

El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, confirmó este lunes que el Gobierno mantiene negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para acceder a financiamiento destinado a fortalecer la economía boliviana. Sin embargo, rechazó que la implementación del nuevo régimen cambiario flexible haya sido una condición exigida por ese organismo.

La autoridad sostuvo que todas las medidas económicas adoptadas por el Ejecutivo responden a una estrategia definida desde el inicio de la gestión y afirmó que el cambio en la política cambiaria ya había sido anunciado con anterioridad.

«Nada de lo que nosotros hacemos tiene una imposición o una sugerencia de organismos extranjeros, es lo que hay que hacer para darle certidumbre a la economía», afirmó Espinoza.

Bolivia inició este lunes un nuevo régimen cambiario flexible, dejando atrás casi 15 años de tipo de cambio fijo. Bajo este esquema, el Banco Central de Bolivia (BCB) actualizará y publicará diariamente la cotización oficial del dólar.

Respecto al FMI, el ministro explicó que la búsqueda de recursos externos forma parte del plan económico del Gobierno, especialmente después de las pérdidas ocasionadas por los 53 días de bloqueos registrados en el país.

«Parte del plan tiene que ver con la necesidad imperiosa de traer recursos a Bolivia», señaló.

Espinoza agregó que el Gobierno requiere nuevas fuentes de financiamiento para sostener el proceso de reactivación económica y aseguró que cualquier alternativa de crédito será considerada.

«Por lo tanto, cualquier fuente de financiamiento va a ser bienvenida, entre ellas, evidentemente, la del FMI», concluyó.