El Banco Central de Bolivia (BCB) realizó una primera evaluación del nuevo régimen de tipo de cambio flexible y aseguró que los resultados iniciales son positivos. Al mismo tiempo, aclaró que la entidad no volverá a vender dólares directamente al público, al señalar que esa no es una función propia del ente emisor.

El presidente del BCB, David Espinoza, explicó que la venta directa de divisas fue una medida excepcional aplicada en un contexto específico y remarcó que, a partir del nuevo esquema, las operaciones serán canalizadas a través del sistema financiero.

“Eso no es función del Banco Central. Las operaciones se realizarán mediante el sistema financiero, sin intervención directa del BCB”, sostuvo la autoridad.

Según el balance presentado, durante los dos primeros días de vigencia del tipo de cambio flexible se negociaron más de 17 millones de dólares mediante cerca de 20.000 operaciones en el sistema financiero. Asimismo, en materia de comercio exterior se registraron transacciones por más de 100 millones de dólares entre envíos y recepción de fondos.

Espinoza afirmó que el nuevo régimen busca que el mercado cambiario opere con mayor libertad y sin restricciones, dejando atrás el sistema de tipo de cambio fijo.

El BCB reiteró que el abastecimiento de divisas continuará a través de las entidades financieras y que el Banco Central mantendrá su rol de regulación y supervisión del sistema, sin participar directamente en la comercialización de dólares al público.