La Organización Meteorológica Mundial (OMM) advirtió que el fenómeno de El Niño ya está presente en el Pacífico tropical y se intensificará rápidamente durante los próximos meses, lo que incrementará el riesgo de olas de calor, sequías, lluvias torrenciales y otros eventos meteorológicos extremos en distintas regiones del mundo.
De acuerdo con el organismo de las Naciones Unidas, entre julio y septiembre las aguas del Pacífico ecuatorial central y oriental continuarán calentándose y registrarán anomalías superiores a los 2 grados Celsius respecto al promedio, una condición que influirá en los patrones climáticos a escala global.
Las previsiones estacionales señalan que varias regiones de Centroamérica, el Caribe y el noroeste de Sudamérica recibirán menos precipitaciones de lo habitual, mientras que el suroeste de Estados Unidos experimentaría un período más húmedo. En Europa, en tanto, se prevén lluvias por encima del promedio en el sur del continente y condiciones más secas en el norte.
La directora general de la OMM, Celeste Saulo, afirmó que el fortalecimiento del fenómeno incrementará los riesgos para millones de personas.
«Las condiciones de El Niño ya están presentes y se prevé que se intensifiquen rápidamente hasta convertirse en un fenómeno fuerte», señaló.
Asimismo, advirtió que este escenario aumentará las probabilidades de sequías y lluvias torrenciales, además del riesgo de olas de calor tanto terrestres como marinas en numerosas regiones.
Frente a este panorama, la OMM anunció que reforzará sus sistemas de pronóstico estacional y de alertas tempranas, además de coordinar acciones con gobiernos y organismos internacionales para reducir los impactos sobre la población, la agricultura, la salud y las economías.
El organismo recordó que El Niño es un fenómeno natural que se presenta, en promedio, cada dos a siete años y constituye uno de los principales reguladores del clima mundial.
El episodio anterior, registrado entre 2023 y 2024, estuvo asociado a temperaturas récord a nivel global, además de severas sequías en el sur de África, Centroamérica y el norte de Sudamérica, así como incendios forestales e inundaciones en diferentes regiones del mundo.


