Transportistas denuncian que la reducción del horario de atención en el complejo fronterizo genera largas filas, incrementa los costos logísticos y afecta el comercio exterior. La Cancillería gestiona con Chile medidas para agilizar el tránsito.

El flujo diario de camiones bolivianos que cruzan hacia Chile por el complejo fronterizo de Pisiga-Colchane se redujo aproximadamente en un 60% desde la aplicación del nuevo horario de atención, vigente desde el 2 de julio, según representantes del transporte pesado.

El presidente de la Cámara Departamental de Transporte (Cadetran) de La Paz, Álvaro Ayllón, informó que actualmente cruzan cerca de 80 camiones por día, cuando anteriormente el promedio oscilaba entre 180 y 200 unidades.

El dirigente explicó que la atención limitada, de 08:00 a 20:00, obliga a los transportistas a esperar entre cuatro y cinco días para ingresar al complejo fronterizo, situación que mantiene entre 400 y 500 camiones retenidos en el sector de Pisiga.

Ayllón sostuvo que la restricción incrementa los costos de la cadena logística debido al aumento de los tiempos de espera, la menor disponibilidad de camiones en los puertos y el cobro de sobreestadías de contenedores. Estimó que cada transportista puede registrar pérdidas cercanas a 700 dólares por la demora, además de pagos adicionales de entre 800 y 1.200 dólares por contenedor.

El secretario ejecutivo del Transporte Pesado Nacional e Internacional de Bolivia, Domingo Ramos, afirmó que la medida agrava la situación del sector tras los 53 días de bloqueos registrados en el país y propuso ampliar la atención fronteriza al menos hasta la medianoche para facilitar el tránsito de mercancías.

Ante los reclamos, la Cancillería informó que mantiene gestiones con las autoridades chilenas para fortalecer la capacidad operativa del complejo, optimizar los controles y reducir los tiempos de espera, con el objetivo de garantizar la continuidad del comercio exterior.

Por su parte, el diplomático Windsor Hernani señaló que la restricción horaria contradice el principio de libre tránsito establecido en el Tratado de 1904 y recordó que Chile defendió ese compromiso durante el proceso seguido ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) por la demanda marítima boliviana.

El especialista también consideró que las prolongadas esperas de los transportistas en condiciones climáticas adversas representan una preocupación desde la perspectiva de los derechos humanos.