El transporte interprovincial solicitó un incremento del 30% en las tarifas de los pasajes y exigió al Gobierno una solución urgente a la escasez de diésel, al asegurar que la falta de combustible y el incremento de los costos de operación están afectando gravemente al sector.
El dirigente del Comité Nacional de Buses, Richard Martínez, explicó que el ajuste tarifario responde al aumento en el precio de repuestos, llantas y otros insumos, que —afirmó— se encarecieron tras la implementación del tipo de cambio flexible del dólar.
Por su parte, el dirigente Fructuoso Requena señaló que cerca del 80% de los buses permanece haciendo filas en los surtidores para abastecerse de diésel, situación que reduce la capacidad operativa del sector a solo entre un 20% y un 30%, pese a la alta demanda por las vacaciones de invierno.
Los transportistas advirtieron que esta situación les impide vender pasajes con normalidad, genera pérdidas económicas y dificulta el cumplimiento de sus obligaciones con terminales, trabajadores y proveedores.
El sector informó que solicitó una reunión con el Ministerio de Obras Públicas y la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT) para analizar una actualización de las tarifas dentro del marco legal. No obstante, advirtió que, si no obtiene una respuesta, evaluará asumir medidas para cubrir el incremento de sus costos operativos.



