Este 21 de febrero se cumplen diez años del referéndum constitucional de 2016, conocido como 21F, consulta en la que la mayoría de los bolivianos rechazó la modificación del artículo 168 de la Constitución Política del Estado, que habría permitido una nueva repostulación del entonces presidente Evo Morales.
En ese momento, el oficialismo —con mayoría legislativa del Movimiento al Socialismo (MAS)— impulsó la reforma mediante referéndum con la pregunta sobre si se permitía a la presidenta o presidente y a la vicepresidenta o vicepresidente ser reelectos dos veces de manera continua.
El resultado y la consigna
El resultado fue ajustado pero decisivo: 2.682.517 votos (51,30%) por el “No” frente a 2.546.135 (48,70%) por el “Sí”. La consigna “Bolivia dijo No” se convirtió desde entonces en bandera política de la oposición.
Pese al resultado, Morales fue habilitado posteriormente como candidato para las elecciones de 2019, tras fallos judiciales que interpretaron la reelección como un derecho humano. La decisión generó una escalada de conflictividad política.
La crisis derivada de esos comicios, marcados por denuncias de irregularidades observadas por la misión de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y cuestionamientos al Tribunal Supremo Electoral, desembocó en la renuncia del mandatario y su salida del país en noviembre de 2019.
Posteriormente, el MAS retornó al poder con la elección de Luis Arce Catacora, en un nuevo ciclo político caracterizado, según analistas y actores opositores, por fracturas internas en el oficialismo y un escenario parlamentario más fragmentado.
Pronunciamientos opositores
El expresidente Carlos Mesa recordó la fecha a través de su cuenta en X y afirmó que el 21F fue “clave por la afirmación democrática de los ciudadanos que le dijimos NO al autoritarismo de Evo Morales, que pretendía eternizarse en la presidencia”. Señaló además que fue “el comienzo del fin de su gobierno y el declive irreversible del poder hegemónico del MAS”.
Por su parte, el líder de Unidad Nacional, Samuel Doria Medina, sostuvo que “la mayoría de los bolivianos puso un muro ante la pretensión de Evo Morales de reelegirse otra vez por encima de la Constitución”. Añadió que el referendo otorgó legitimidad democrática a las acciones opositoras posteriores frente al fraude denunciado en 2019.
En tanto, el exdirigente del Comité Nacional de Defensa de la Democracia (Conade), Manuel Morales, afirmó que la consulta marcó “una derrota en las urnas” para el entonces mandatario y el inicio de un ciclo sostenido de presión ciudadana en defensa del voto.
A su juicio, las protestas, cabildos y marchas desarrolladas en los años siguientes configuraron un movimiento de resistencia civil que fortaleció la organización vecinal y la participación política desde la sociedad en defensa de la institucionalidad democrática.

