Tras dos días de bloqueo, el Gobierno y los transportistas de Oruro alcanzaron un acuerdo que permitió levantar las protestas, aunque el sector declaró una pausa de 15 días para evaluar su cumplimiento.

El entendimiento, que incluye 10 compromisos, fue sellado luego de varias horas de diálogo con autoridades del área energética, económica y representantes del transporte.

El ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, destacó la apertura al diálogo que permitió destrabar el conflicto por la calidad y el abastecimiento de gasolina.

Estas son las seis claves del acuerdo:


1. Mejora en combustibles con control de YPFB

Se acordó garantizar gasolina de mayor calidad mediante una adenda para la importación con estándares más altos. Además, se prevé la compra de crudo importado para producir gasolina especial en el país.

El transporte participará en comisiones de control junto a la Agencia Nacional de Hidrocarburos.


2. Controles conjuntos en surtidores

Se conformará una comisión entre transportistas y YPFB para realizar inspecciones aleatorias en plantas y estaciones de servicio, buscando transparentar la calidad del carburante.


3. Despacho continuo de gasolina especial

Desde el 7 de abril se comprometió el suministro sostenido de gasolina especial en Oruro, junto con la implementación de un laboratorio móvil para verificar su calidad en campo.


4. Puntos de reclamo para resarcimiento

YPFB habilitará oficinas y espacios en la Federación de Chóferes para recibir solicitudes de compensación por daños atribuidos a la gasolina.


5. Limpieza y certificación de tanques

La ANH instruyó a los surtidores reforzar la limpieza de tanques, además de realizar inspecciones periódicas y emitir certificaciones semanales sobre la calidad del combustible.


6. Carreteras entran en agenda

El estado de las vías también será tratado en una reunión con la Administradora Boliviana de Carreteras, prevista para el 10 de abril.


El acuerdo desactiva momentáneamente el conflicto, pero deja en manos del Gobierno el reto de cumplir los compromisos en un plazo corto, bajo la advertencia de que las medidas podrían reactivarse si no hay resultados concretos.