Dirigencia de los Yungas denuncia “competencia desleal” por cultivos en zonas no autorizadas y pide ampliar operativos a otros departamentos.
La Asociación Departamental de Productores de Coca (ADEPCOCA) de La Paz expresó su respaldo al inicio de las tareas de racionalización y erradicación de cultivos excedentarios en el país. Tras participar en el lanzamiento de los operativos en el trópico de Cochabamba, el secretario permanente de la organización, Rudy Paxi, afirmó que el exceso de producción está golpeando la economía de los productores ancestrales.
La principal preocupación de la dirigencia yungueña es el impacto económico provocado por el cultivo indiscriminado de coca. Según Paxi, actualmente existe “competencia desleal” debido a que se está sembrando la hoja en zonas no autorizadas en distintas regiones del país, lo que provoca saturación del mercado y caída del precio.
“Bolivia ya se está ‘cocalizado’; eso nos dificulta más que todo en el tema del precio”, sostuvo el dirigente, al explicar que las 17 regionales de los Yungas consensuaron respaldar los operativos de erradicación con el objetivo de proteger la producción tradicional.
En el departamento de La Paz, ADEPCOCA identificó zonas críticas donde debería aplicarse la ley. Paxi mencionó como áreas prioritarias las denominadas “zonas rojas” en provincias como Franz Tamayo —especialmente en Apolo—, además de Inquisivi, Caranavi y sectores de La Asunta y Chamaca.
El dirigente también pidió al Gobierno no limitar la erradicación a La Paz y Cochabamba, sino ampliar las intervenciones a otros departamentos donde se detectaron nuevos cultivos ilegales, como Beni, Pando y Santa Cruz.
No obstante, la dirigencia aclaró que cualquier intervención en los Yungas debe ser concertada con las comunidades. Paxi enfatizó que los operativos deben ser socializados y ejecutados con consenso, rechazando el ingreso por la fuerza a las zonas productoras.
Como alternativa para quienes tienen cultivos en áreas ilegales, el dirigente propuso que el Estado impulse programas de reconversión productiva, incentivando actividades como el cultivo de café, cítricos o proyectos de crianza de animales, mediante convenios que garanticen una fuente de ingresos digna para las familias productoras.
Finalmente, ADEPCOCA anunció que se mantendrá vigilante del cumplimiento de la erradicación, y sugirió que los operativos en zonas ilegales se realicen cada dos años y no cada cinco, como ocurría anteriormente.
“No podemos tapar el sol con un dedo; donde hay sobreproducción y zonas rojas, se tiene que cumplir la ley para salvaguardar la zona originaria ancestral”, concluyó Paxi.


