El hecho ocurrió en Mineápolis, una ciudad del estado de Minnesota, y volvió a desatar protestas contra el gobierno de Donald Trump
La ciudad de Mineápolis, en el estado de Minnesota (Estados Unidos), volvió a quedar en el centro de la atención internacional tras la muerte de Alex Pretti, un enfermero de UCI de 37 años, abatido por agentes federales del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) durante un operativo migratorio el 24 de enero de 2026.
Se trata de la segunda persona muerta en menos de tres semanas en medio de redadas migratorias en esta ciudad. El caso ocurre después del asesinato de Renee Good, una ciudadana estadounidense baleada por un agente federal el 7 de enero.
Según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), los agentes actuaron en defensa propia mientras buscaban a “un extranjero indocumentado acusado de agresión violenta”. La versión oficial sostiene que Pretti se acercó con una pistola semiautomática de 9 mm, se resistió al desarme y que, “temiendo por su vida, un agente disparó de forma defensiva”.
Sin embargo, videos que circulan en redes sociales —luego confirmados por las autoridades— muestran a varios agentes rodeando a Pretti en el suelo, golpeándolo y disparándole varias veces, incluso cuando ya estaba inmóvil.
Tras conocerse el hecho, cientos de personas salieron a protestar cerca del lugar del tiroteo. La policía respondió con gas lacrimógeno y se desplegó a la Guardia Nacional de Minnesota para asegurar la zona.
El gobernador del estado, Tim Walz, exigió que la investigación sea dirigida por autoridades estatales y no por el gobierno federal.
“No se puede confiar en el gobierno federal para investigar este caso. El estado se hará cargo”, afirmó.
El alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, pidió al presidente Donald Trump que ponga fin a los operativos migratorios en la ciudad. Trump respondió acusando a ambos de “incitar la insurrección”.
La congresista Ilhan Omar calificó el hecho como “una ejecución” y denunció que Mineápolis se está convirtiendo en una “zona de guerra”.
La tensión crece en Estados Unidos, mientras Mineápolis vive días marcados por dos muertes en operativos migratorios en menos de un mes.
AFP







